Dudas en Compromís sobre la continuidad de Rafa Mas en el Ayuntamiento
Tanto el propio concejal en redes como la formación nacionalista, avivan las dudas sobre su continuidad en 2027.

Rafa Mas, portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Alicante
Soterrada marejada e incertidumbre en el seno de Compromís en Alicante. La continuidad de Rafa Mas, actual portavoz de la formación en el Ayuntamiento y una de las voces con mayor perfil público de la coalición en la provincia, cotiza a la baja. Pese a que su nombre figuraba en el centro del tablero para repetir como candidato en 2027, el propio concejal empieza a admitir en privado —y a sugerir abiertamente en sus perfiles públicos— que su etapa en la primera línea de la política local entra en fase de descuento. La trayectoria municipal de Mas arrancó en 2019, cuando accedió al acta tras correr la lista electoral por la salida de una compañera de filas hacia otros cometidos institucionales. Cuatro años después, tras un convulso proceso de primarias y tensiones organizativas en 2023, Mas logró imponerse a su entonces compañero de filas, Natxo Bellido, para encabezar la papeleta a la Alcaldía.
Sin embargo, el equilibrio de fuerzas interno se ha inclinado sustancialmente en favor de su rival. Bellido ha afianzado paulatinamente su control sobre la estructura orgánica del nacionalismo local, colocándose en una posición de clara ventaja estratégica de cara a los próximos comicios. A esta correlación de fuerzas se suma la creciente inquietud que suscita la hipervisibilidad mediática de Mas entre los sectores más disciplinados de la coalición, donde su marcado perfil personalista se percibe más como una distorsión estratégica que como un activo electoral. Asimismo, en los cuadros más tradicionales de la formación se señala abiertamente que el núcleo de apoyos del actual portavoz responde a una adhesión personal hacia su figura antes que a una lealtad al proyecto orgánico.
Aunque Iniciativa —una de las patas de la coalición— renovó públicamente su respaldo a Mas para los comicios de 2027, la volatilidad habitual del ecosistema valencianista deja abierta cualquier hipótesis. En un escenario donde pesan los galones orgánicos y las lealtades de pedigrí partidista, las victorias pírricas del pasado difícilmente garantizarán su blindaje. Resta por ver si Mas logra articular un último movimiento táctico para sostener el envite o si, por el contrario, el aparato consumará el ajuste de cuentas orgánico al ritmo que dicten los tiempos electorales.