Rusia contra el mundo, el libro que narra una trama rusa desarticulada en Alicante
Marc Marginedas cuenta en su nuevo libro las armas del Kremlin para mantenerse en el poder.

Marc Marginedas
Cuando se pasea por determinadas zonas de Alicante —en los alrededores de sus cabos y playas—, resulta difícil no fijarse en ciertas propiedades: villas aisladas, desiertas y sumidas en un silencio sospechoso. La provincia se ha consolidado como un entorno idóneo para el asentamiento del crimen organizado internacional. Lo escuchamos habitualmente en las noticias y lo leemos en los periódicos, pero la magnitud real de esta presencia no suele hacerse evidente hasta que estalla una gran redada.
En su obra Rusia contra el mundo (Editorial Península), el corresponsal de guerra e investigador Marc Marginedas realiza un minucioso análisis de las estrategias del Kremlin impulsadas por Vladímir Putin, abarcando desde la intoxicación por envenenamiento hasta el terrorismo de Estado. En el capítulo titulado Rusia, el Estado mafia, Marginedas desvela la desarticulación de una trama rusa con impacto en la provincia de Alicante, recordando que aquel día se produjo la detención de varias personas, entre las que se encontraba Vasilebich Petrov, considerado por la Fiscalía cabecilla de la mafia Tambovskaya y que en la actualidad se encuentra prófugo de la justicia española. Aquella operación policial, iniciada en Mallorca, se ejecutó de forma simultánea en Málaga, Alicante, Cataluña y Madrid, mediante un gran despliegue que contó no solo con cientos de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sino también con el apoyo explícito de los servicios de inteligencia de Suiza y Estados Unidos.
El caso del piloto ruso asesinado en La Vila Joiosa
En el año 2024, el peso de estas redes internacionales en la región volvió a ponerse de manifiesto con el crimen de Maxim Kuzmínov, un piloto ruso que había desertado durante la guerra de Ucrania tras entregar su helicóptero y que se escondía en nuestra provincia bajo una identidad falsa. Kuzmínov apareció acribillado a balazos en el garaje de la urbanización donde residía en La Vila Joiosa. A pesar de la enorme gravedad e impacto internacional de los hechos, el juzgado acabó archivando provisionalmente la causa al no haber podido determinar la identidad de los autores del delito.