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Entrevista

"El descenso del Sella ha trascendido a su campo, del mismo modo que la Semana Santa en Orihuela"

Charlamos con Juan Antonio Sánchez, Premio al Impulso Profesional de los Eventos Deportivos Sport Cities 2026.

Juan Antonio Sánchez

Juan Antonio Sánchez

Jorge Brugos Martínez
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Juan Antonio Sánchez acaba de recibir el premio al Impulso Profesional de los Eventos Deportivos Sport Cities 2026, galardón que recibe mañana en Valladolid. Es uno de los mayores expertos en la organización de eventos deportivos, no sólo logísticamente sino también en el marco teórico. Hablamos con él de la importancia del legado que esos eventos dejan en los municipios en los que se implantan y de las condiciones clave para la organización de acontecimientos deportivos de éxito.  

¿Cuál es tu trabajo dentro del sector deportivo?

Soy investigador académico y experto en gestión de eventos deportivos. Llevo más de veinte años promoviendo la profesionalización de esta industria, analizando cómo la organización rigurosa y la estrategia pueden potenciar el impacto de cada acontecimiento.

¿Qué condiciones indispensables debe reunir un evento deportivo de calidad?

Para mí, el pilar fundamental es la integración de la comunidad en la que se despliega el evento. Un acontecimiento deportivo no puede funcionar como una isla ajena al lugar que lo acoge. Siempre he defendido la importancia de involucrar activamente a los diferentes grupos de interés del municipio, respetar y poner en valor las tradiciones y la cultura local, y ensalzar la identidad del entorno. El objetivo principal debe ser dejar una huella positiva: un verdadero legado.

¿Por qué resulta tan decisivo pensar en el legado de un evento?

Está científicamente demostrado que cuidar el legado —tanto tangible como intangible— genera un sentimiento de pertenencia mucho más sólido en la población local. El evento deja de ser un acontecimiento efímero para convertirse en un elemento de orgullo colectivo que perdura en el tiempo.

¿Siente la población local ese orgullo cuando su municipio alberga grandes eventos?

Si se cumplen estas premisas de integración y respeto, rotundamente sí. Ahora bien, es un proceso gradual: no ocurre en la primera edición. Con el tiempo y la continuidad, el evento termina trascendiendo lo estrictamente deportivo. Un ejemplo claro es el Descenso Internacional del Sella: los asturianos lo sienten como algo genuinamente propio, no solo como una competición, sino como una tradición y un hito cultural. El descenso del Sella ha trascendido a su campo, del mismo modo que la Semana Santa en  una ciudad como Orihuela.

En la provincia de Alicante contamos con referentes claros, como el caso de La Nucía…

Sin duda. Es un modelo de gestión reconocido en toda España. Cada vez que visitas el municipio encuentras una nueva infraestructura o una mejora. Han demostrado cómo una apuesta firme y planificada por el deporte puede convertirse en el principal motor de transformación urbana, turística y económica de una localidad.

¿Cómo nació tu vocación por especializarte en este ámbito?

Surgió de forma totalmente natural. Desde niño era siempre el encargado de coordinar y organizar los partidos y torneos entre amigos. Con los años, esa pasión inicial se convirtió en mi profesión. Mi personalidad encaja con la dinámica del sector: disfruto enormemente del diálogo constante con todos los actores involucrados —administraciones, vecinos, entidades y empresas— para lograr que el impacto del evento sea beneficioso y enriquecedor para todas las partes.

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