GASTRONOMÍA
Este es el restaurante de Castellón que consigue entrar en la prestigiosa Guía Michelin
Pedro Salas, en la cocina, y Beatriz Villalba, en la sala, se encuentran al frente de este proyecto, que se inició en 2022, en un espacio icónico del casco antiguo de la capital de la Plana

Sala del restaurante, con parrillas situadas sobre cada una de las mesa
El restaurante Arre, ubicado en pleno corazón de Castelló de la Plana, ha sido recientemente incluido en la Guía Michelin 2025, meses después de ser recomendado también por la Guía Repsol, así como en los 55 de Santos. La incorporación de Arre en la Guía Michelin supone un reconocimiento de primer nivel al trabajo que, desde su apertura en 2022, realizan el chef Pedro Salas y la directora de sala Beatriz Villalba. La inclusión en esta guía implica haber superado una evaluación anónima realizada por diferentes expertos que valoran aspectos como la técnica, la armonía de los sabores y la expresión del chef en cada plato. En este sentido, la entrada de Arre en la Guía Michelin representa una validación de su excelencia, autenticidad y personalidad culinaria, dentro de la provincia de Castellón.
La guía describe a Arre de la siguiente manera: “Está en pleno centro, instalado en un local de ambiente rústico no exento de historia; de hecho, dicen que es el edificio civil más antiguo de la ciudad, con grandes arcos que pertenecieron a la antigua muralla y un horno (ya solo decorativo) que data del s. XIV. El chef-propietario, Pedro Salas, nos invita a descubrir los sabores de esta tierra desde una perspectiva actual. La propuesta se centra en varios menús: Ronda nocturna (platos para compartir), Senda (la opción más tradicional, pudiendo elegir entre su Arroz al horno o una Torrà terminada en la mesa, que tiene una plancha con ascuas en el centro), Vía Verde (vegetariano), Ramal (más gastronómico) y Vía Augusta (un viaje culinario entre el mar y la montaña). ¡Suelen regalar un librito con leyendas locales al finalizar!”.
Para el chef Pedro Salas, entrar en la Guía Michelin “es una grandísima noticia, ya que tenemos la vocación de dar a conocer lo que es nuestra manera de entender la gastronomía y nuestro territorio. Nosotros queríamos que Arre fuera el restaurante que nos gustaría encontrar si visitamos Castellón. Es muy importante que quien venga aquí sepa que existimos. No hay altavoz mejor que la Guía Michelin para que todos los públicos, tanto nacional como extranjero, puedan llegar a nuestro restaurante. Y, por supuesto, para el equipo es un espaldarazo. Creo que hay que darle valor a que un restaurante con una cocina como la nuestra entre la Guía Michelin. Estamos muy contentos y con muchas ganas de continuar creciendo día a día”
Cocina autóctona con raíces en el siglo XIV
Arre está ubicado en un espacio icónico, donde alrededor del año 1300 estaba instalado el llamado Forn del Canyaret, un antiguo horno moruno documentado, que no solo forma parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad, sino que también es el núcleo sobre el que se construye el relato gastronómico del restaurante. Si bien más tarde hubo una panadería en este mismo establecimiento, con la llegada de Arre el espacio vuelve a recuperar la esencia del fuego, trabajando los productos locales en la parrilla y de muchas otras maneras. El restaurante conserva elementos originales como el horno de pan gótico, paredes de piedra, arcos ojivales y su bodega excavada en la roca. Comer en Arre es, por tanto, sumergirse en una experiencia que une historia, cultura y gastronomía.
Este salto nos lleva hasta 2020, pues fue en la pandemia cuando Bea y Pedro comenzaron a planear un negocio en común, que realzara el valor gastronómico de Castellón. Así encontraron este espacio, y lo sometieron a una respetuosa restauración, acorde al recetario que venían a defender. Al frente de la cocina está el chef Pedro Salas, quien a lo largo de su consolidada trayectoria, ha pasado por diferentes proyectos, destacando su período en el restaurante Aqua, también en Castellón. Ahora, desde 2022, lidera la propuesta culinaria de Arre junto a su esposa, Beatriz Villalba, responsable de una sala que equilibra elegancia y calidez. Juntos han creado un restaurante que dialoga con el territorio y que rescata sabores tradicionales a través de técnicas contemporáneas.