Castellón se vuelca con sus animales abandonados: cientos de familias se acercan al festival de adopción más grande de la provincia
El Palau de la Festa acoge este fin de semana la undécima edición del Festival de la Adopción, donde decenas de perros y gatos buscan familia bajo la filosofía del sacrificio cero, con actividades gratuitas para todos los públicos hasta este domingo.

Inauguración del XI Festival de la Adopción y el VII JOC Fest
Si estás pensando en adoptar una mascota, este fin de semana Castellón te da la mejor excusa para dar el paso. El Palau de la Festa y sus exteriores se han convertido este sábado en el epicentro del bienestar animal en la provincia con la inauguración del XI Festival de la Adopción y el VII JOC Fest, un evento que lleva once años plantando cara al abandono animal y que cada edición consolida un poco más su condición de cita ineludible para las familias castellonenses.
La jornada ha arrancado con una afluencia de público que ha desbordado las expectativas de los organizadores, la Asociación Huellas Callejeras, que trabaja bajo la filosofía del sacrificio cero: rescatar, cuidar y encontrar hogar para cada animal, sin excepciones. Decenas de perros han protagonizado uno de los momentos más emotivos del día, un desfile en el que cada animal ha aparecido acompañado de su historia, ese relato de abandono y espera que tan a menudo termina por ablandar el corazón de quien lo escucha y acelerar una adopción.
El recinto ha funcionado durante todo el día en horario ininterrumpido de 10.00 a 21.00 horas, con espacios informativos de asociaciones de toda la provincia, talleres de bienestar animal, educación canina, exhibiciones y demostraciones. La alcaldesa Begoña Carrasco ha recorrido el festival junto al concejal de Salud Pública, Luciano Ferrer, y ha destacado que la respuesta ciudadana demuestra que "cada vez somos más conscientes de la importancia de la adopción frente a la compra".
En el interior del Palau, el VII JOC Fest ha mantenido entretenido al público más menudo con hinchables, cuentacuentos, pintacaras, actuaciones musicales y una tómbola solidaria, convirtiendo la concienciación animal en algo tan natural como jugar. Porque ese es precisamente el objetivo: que los más pequeños crezcan entendiendo que un animal no es un juguete ni un capricho, sino una responsabilidad y una compañía para toda la vida.
La pasada edición cerró con un notable número de adopciones, y las expectativas para esta undécima edición vuelven a ser optimistas a la vista de la participación registrada en la primera jornada. El festival continúa este domingo con nuevas actividades y con decenas de animales esperando que alguien se decida a llevarlos a casa.