Pérez Llorca pide "ejemplaridad" a todas las administraciones para recuperar la Serra d'Espadà y castigos más duros contra los pirómanos
El 'president' destaca la coordinación entre administraciones, agradece el comportamiento de los vecinos y pide empezar a planificar la recuperación de la Serra d'Espadà mientras el fuego ya supera las 7.200 hectáreas.

Pérez Llorca y Pedro Sánchez, junto a Diana Morat, Pilar Bernabé o Juan Carlos Valderrama en el PMA
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reclamado abrir un debate para endurecer las consecuencias penales contra quienes provocan incendios forestales, después de que las primeras investigaciones apunten a que el gran incendio declarado el pasado sábado en la Vall d'Uixó podría no tener un origen natural. Tras visitar el Puesto de Mando Avanzado (PMA) desde donde se coordinan las labores de extinción, Llorca ha insistido en que, si finalmente se confirma la intervención humana, será necesario revisar las medidas contra quienes provocan este tipo de fuegos, que ha calificado de auténticos "atentados medioambientales".
Más allá de la extinción, el jefe del Consell ha querido poner el foco en la recuperación de uno de los espacios naturales más valiosos de la Comunitat Valenciana. "Las administraciones estamos siendo ejemplares en la coordinación. Ahora también debemos ser ejemplares en la recuperación de la Serra d'Espadà", ha señalado, en un mensaje dirigido también al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presente en la zona afectada.
Llorca ha defendido que, paralelamente a las tareas para controlar el fuego, ya deben empezar a diseñarse las actuaciones necesarias para restaurar el monte una vez la emergencia quede definitivamente superada.
El incendio continúa activo y, aunque durante la última noche los servicios de extinción han logrado frenar parte de su avance, la situación sigue siendo muy delicada. Según ha explicado el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, el fuego afecta ya a unas 7.200 hectáreas y presenta un perímetro aproximado de 67 kilómetros, después de sumar unas 700 hectáreas más respecto al balance del domingo. La emergencia mantiene evacuadas a más de 16.000 personas de distintos municipios del entorno de la Serra d'Espadà, mientras que alrededor de 65.000 vecinos continúan confinados por motivos de seguridad.
Prioridad máxima: proteger a la población
Llorca ha defendido todas las decisiones adoptadas desde el inicio de la emergencia, especialmente los desalojos preventivos, los confinamientos y las restricciones a la movilidad. El president ha pedido comprensión a la ciudadanía ante unas medidas que generan molestias, pero que, ha subrayado, tienen como único objetivo preservar la seguridad de las personas.
Además, ha avanzado que la Generalitat ya está realizando controles sobre la calidad del aire y del agua para garantizar que, cuando los vecinos puedan regresar a sus viviendas, lo hagan con todas las garantías sanitarias.
Tanto Llorca como Valderrama han querido poner en valor la coordinación entre Generalitat, Gobierno de España, diputaciones, ayuntamientos y los distintos cuerpos de emergencias que trabajan sobre el terreno. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, también ha destacado esa colaboración institucional y ha trasladado un mensaje de tranquilidad a la población afectada, asegurando que todas las administraciones están actuando bajo una única dirección operativa para responder a la emergencia.
Actualmente trabajan en el incendio más de 400 efectivos terrestres y más de 25 medios aéreos, con especial atención a varios puntos todavía activos en Eslida, el Montí y el entorno de Betxí, donde continúa la defensa de urbanizaciones y viviendas.
Los responsables del operativo advierten de que el incendio sigue activo, no está estabilizado ni controlado, y reconocen que todavía serán necesarias varias jornadas de trabajo antes de poder dar por contenidas definitivamente las llamas.