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La AEMET defiende su papel el día de la dana y da algunas claves que explican la catástrofe

La Agencia Estatal de Metorología considera que el fenómeno meteorológico que el pasado 29 de octubre arrasó la provincia de Valencia tiene que hacer ver a las administraciones que se tienen que producir cambios en los protocolos y advierte: "esto se va a repetir"

Efectos de la DANA en el municipio de Alfafar, a 30 de octubre de 2024, en Valencia, Comunidad Valenciana (España)

Efectos de la DANA en el municipio de Alfafar, a 30 de octubre de 2024, en Valencia, Comunidad Valenciana (España)rober solsona

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La Agencia Estatal de Meteorología, en su rueda de prensa para hacer balance anual, ha salido al paso de las críticas que estos últimos meses ha estado recibiendo por parte del gobierno valenciano acerca de su papel en la dana que el pasado 29 de octubre arrasó la provincia de Valencia. El delegado de la AEMET en la Comunitat Valenciana, Jorge Tamayo, y y el jefe de Climatología, José Ángel Núñez, han defendido este jueves la actuación de la institución y afirman que "todos" deberíamos de "aprender" de la catástrofe para "mejorar" tras lo ocurrido, pues es una situación que, tarde o temprano, volverá a suceder: "no podemos hacer más de lo que hicimos, avisamos al que gestiona la emergencia, al que tiene la capacidad de alertar".

Desde la AEMET, haciendo autocrítica, han abogado por tender hacia un modelo de aviso centrado en "predecir más el impacto que las cantidades, señalar qué va a hacer el tiempo más que qué tiempo va a hacer", y han señalado que habrá que reflexionar si es necesario cambiar los protocolos o incluso establecer el aviso negro como hay en Alemania.

Sobre las declaraciones del president de la Generalitat, Carlos Mazón, el día de la dana asegurando que "el temporal se iba hacía Cuenca", Tamayo ha recalcado que el aviso rojo se estableció inicialmente hasta esa hora, pero que, al igual que ocurre en todos los fenómenos de ese tipo, están "siempre en revisión" y que hay que "vigilarlos" y que las fuertes precipitaciones iban hacia el norte de la Comunitat "como así ocurrió".

De hecho, a las 17.00 horas se prolongó hasta las 20.00 horas y a las 19.00 hasta las 20.00. "La información que trasladó el presidente de la Generalitat no sé si es recogida o hecha un resumen de otra parte", ha apuntado.

Además, acerca de las previsiones dadas por la Agencia Estatal de Meteorología y las declaraciones que realizó Carlos Mazón en Les Corts sobre que los 180 l/m2 que prevía Aemet no era una información suficiente para adoptar medidas, desde la Agencia han replicado que el aviso rojo en la Comunitat Valenciana, según el protocolo establecido en coordinación con Protección Civil, establece ese umbral, que es "un mínimo, no un máximo".

Declaraciones en À Punt

José Ángel Núñez también ha querido aclarar sus declaraciones el día de la dana en una entrevista realizada por À Punt que también ha sido utilizada por el gobierno valenciano para atacar el papel de la AEMET el día de la catástrofe. Núñez ha recordado que a las 12.00 horas de ese día 29 ya alertó de que "los horarios de los avisos son una estimación probable porque hay incertidumbres, pero que están en constante revisión" y además señaló que "mucho cuidado porque aunque no lloviera en el litoral iban a llegar los ríos y los barrancos muy crecidos y se producirían arrastre de coches". "Aunque entonces ni se me pasaba por la cabeza que iba a ser algo similar", ha aclarado.

Tamayo, preguntado por su piensan que no se entendió en el Cecopi la información de la Aemet, ha señalado que "habría que preguntar a quien tiene que interpretar esa información que estaba trasladada". Asimismo, ha señalado que "cuando una situación se complica mucho, el factor meteorológico puede ser el más importante al principio, pero hay que analizar otros, como los hidrológicos, que conocen las confederaciones hidrográficas, y las zonas de riesgo que sabe Protección Civil"".

La "ultraprecisión" no funciona

Núñez ha defendido que la ciencia en estos momentos solo puede predecir la zona en que se espera que descarguen las lluvias, pero no el punto exacto, y a partir de ahí lo que hay que hacer es una "vigilancia meteorológica". De hecho, mientras en Turís se acumularon 771,8 l/m2, en el aeropuerto, a 20 kilómetros de distancia en línea recta, se acumularon 14,4 y en Valencia, a 30 km, solo 7,8 l/m2.

Por ello, Núñez considera que "la ultraprecisión" es "uno de los errores más grandes que se pueden hacer" porque si la ciencia tuviera la capacidad de predecir estas cifras Turís estaría en rojo pero l'Horta sur, donde se contabilizó la mayor parte de víctimas mortales, estaría en verde porque allí no llovió.

Claves de la dana 

El informe de Aemet señala que las precipitaciones torrenciales de ese día no tienen precedentes en localidades del interior y prelitoral de la provincia de Valencia. Así, estas extraordinarias precipitaciones en zonas de interior, en cabeceras de ríos y barrancos que tienen su nacimiento a 1000 metros o algo más de altitud, originaron "violentas riadas y barrancadas que llegaron a localidades del litoral donde no llovía, provocando la catástrofe hidrológica más trágica de las últimas décadas en España, con más de 220 fallecidos y daños millonarios en infraestructuras".

Una de las "claves" por las que se explica la violencia del temporal fue "la advección de una masa de aire saturado de humedad y anormalmente cálido conducida por un chorro de viento en capas bajas". Así, la cadena de altas presiones de bloqueo que se extendían desde el Atlántico nordeste penetrando por el continente hasta Europa central, fue el mecanismo de transporte de la masa de aire cálido y húmedo por el flanco sur del anticiclón y en su recorrido final, el flujo de viento se intensificó impulsado por la borrasca que se formó en superficie en la zona del golfo de Cádiz casi en fase con el centro de la dana, además de una baja secundaria en el entorno del cabo de Palos.

Los días previos al 29, una dana se fue descolgando de la circulación general de norte a sur hasta quedar situado su centro en la zona del Estrecho es jornada, con aire frío a una temperatura inferior a -22 ºC en 500 hPa (unos 5500 m de altitud) y gran forzamiento dinámico sobre el este de la Península.

En capas bajas, "un intenso chorro de viento conducía los sistemas nubosos hacia las montañas litorales y prelitorales de la provincia de Valencia, con ascensos forzados que se sumaban a la flotabilidad positiva en un ambiente inestable previo, produciéndose intensas convergencias de viento y de humedad que provocaron precipitaciones torrenciales en zonas de interior y prelitoral, con un extraordinario gradiente pluviométrico en unos pocos kilómetros"

Además de las precipitaciones, también se produjo un extraordinario episodio tornádico en la comarca de la Ribera Alta, con al menos once tornados que afectaron a zonas de los términos municipales de Turís, Carlet, Catadau, Llombai, Alginet y Benifaió.

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