La acertada reflexión de Vicente Mompó
Se trata de recuperar los centros de día, las bibliotecas, los casales falleros, las bandas de música y sus locales e instrumentos, los casinos, los clubs, los centros culturales, los centros religiosos, templos, iglesias y oratorios…se han perdido más de 400 quioscos de prensa en los 87 municipios afectados. Y sin prensa ni kioscos no hay vida. Los modernos le llaman a todo ese tejido “Capital Social”. Los clásicos le llamamos el “mundo de la vida”

Vicent Mompó, ante uno de los 26 puentes que la Diputación de Valencia está reconstruyendo por la dana
“Hay que ayudar a tranquilizar la población”. La reflexión la hizo el presidente de la Diputación de Valencia en el Seminario de Expertos organizado por la Cámara de Comercio de Valencia organizado por ESdiario. Un foro para reflexionar sobre las causas de la riuà del 29, y las fases de reparación y reconstrucción de los efectos de la catástrofe. Dirigido por el catedrático de la UPV José María Lozano, asistieron y debatieron profesores de las dos universidades valencianas en historia, ingeniería y arquitectura, expertos en gobernanza, concejales de urbanismo de los municipios afectados, alcaldes, empresarios y periodistas.
De mucho se habló. Y de todo ello se levantó un acta como documento de trabajo. Son recomendaciones de expertos, no solo las únicas, al Informe que la Presidencia de la Cámara hizo público sobre el balance y las consecuencias materiales de la catástrofe. Se abordaron los antecedentes y sus causas; la carencia previa de infraestructuras hídricas; las obras pendientes; lo que aún queda por reparar; las ayudas y sus condiciones financieras y fiscales; los posibles cursos a seguir para la reconstrucción; las oportunidades para hacer territorialmente competitiva la zona afectada; los posibles planes y programas. Y la necesaria apelación a Europa.
La soledad, el solipsismo, es el núcleo de donde surge la presunción de verdad de la desinformación, del “bulo”, y la desafección social con todas sus consecuencias
No es novedoso el seminario. Son frecuentes estos días, organizados por medios de comunicación, universidades y confederaciones empresariales. Pero quizás este, destaque por el nivel técnico de los expertos. Sin embargo marca la diferencia la acertada reflexión del Presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó. El estado de ánimo de la población, de las personas afectadas, es un tema que va más allá de las cifras, las estadísticas, la tecnología y el cemento. La frustración, la falta de esperanza, el agobio, la tristeza, unas navidades terribles por venir en muchos hogares…todo ello es un caldo de cultivo para la desafección. Apelaba Mompó a la comunicación directa con la población, a recuperar su confianza en las instituciones, en no contribuir a la crispación. Una obligación irrenunciable de los responsables políticos.
Expuso su experiencia diaria. Comunicarse o reunirse con los alcaldes todas las mañanas. Hablar de sus problemas. Atender personalmente a los afectados, él y todo su equipo. No crispar el ambiente. Estar cerca de la catástrofe. Y escuchar a los expertos; siempre hay una reflexión a tener en cuenta. Toda una terapia necesaria. Es una manera de proceder que no es nueva en la Unión Europea en las catástrofes climáticas recientes. Las tremendas inundaciones en el sur de Alemania, en el valle del Arh en julio de 2021 causó cerca de doscientas muertes. Arrasó todas las infraestructuras rurales y turísticas. Y una de las recomendaciones del profesor Jorg Birkmann, coordinador de la comisión de expertos que asesoraba a las autoridades locales, iba en el mismo sentido.
Comunidad Valenciana
El 'Foro Dana' de ESdiario aborda la reconstrucción con expertos, alcaldes y el presidente de la Diputación de Valencia
Sonia García
En el valle del Ahr, y en los Landers del sur de Alemania, la recomendación de Birkmann facilitó la recuperación de la confianza gravemente deteriorada de la población. Decir la verdad, hacer frente a la desinformación, tranquilizar a la población, toda una estrategia añadida al esfuerzo material de los programas de reconstrucción. Después de tres años, el Valle aún no ha conseguido recuperarse completamente con la ayuda de la Unión Europea, pero si que ha recuperado la esperanza en salir colectivamente de la catástrofe. De hacer del Valle un territorio altamente competitivo del sur de Alemania.
A Vicente Mompó no le falta razón. De su reflexión se sigue la necesidad urgente de recuperar la infraestructura social rota. La riuà se ha llevado por delante el tejido social del Horta Sur, de parte de la Ribera, de la Plana de Bunyol y de Uriel-Requena. La infraestructura que hace posible la vida en comunidad. En Valle del Ahr, por Bikermann se le denomina a esa resiliencia “recuperar el hogar”. Aquí se trata de recuperar los centros de día, las bibliotecas, los casales falleros, las bandas de música y sus locales e instrumentos, los casinos, los clubs, los centros culturales, los centros religiosos, templos, iglesias y oratorios…se han perdido más de 400 quioscos de prensa en los 87 municipios afectados. Y sin prensa ni kioscos no hay vida. Los modernos le llaman a todo ese tejido “Capital Social”. Los clásicos le llamamos el “mundo de la vida”
Es urgente recuperar las infraestructuras sociales, el Capital Social perdido en la catástrofe. Incorporarlo a los planes y programas de acción. Y la cosa va para mucho tiempo por delante. Es conveniente, en consecuencia, tranquilizar a la población, ayudarles a recuperar su cotidianidad sin crispaciones. Ser sinceros. No olvidar que la soledad, el solipsismo, es el núcleo de donde surge la presunción de verdad de la desinformación, del “bulo”, y la desafección social con todas sus consecuencias. Una buena reflexión de Vicente Mompó