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Los alcaldes de la dana eran los responsables de avisar y evacuar a la población como marca en sus planes de emergencia

Los ayuntamientos disponían de margen suficiente para poner en marcha sus protocolos locales ante emergencias e inundaciones. 

Estragos ocasionados por la DANA en Catarroja, Valencia.

Estragos ocasionados por la DANA en Catarroja, Valencia.Matías Chiofalo / Europa Press

Sonia García
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Esta semana se han dado luz verde a las comisiones de investigación y de estudio sobre la riada que asoló decenas de municipios y acabó con la vida de al menos 224 muertos el pasado 29 de octubre. Tanto en la Diputación de Valencia como en Las Cortes Valencianas se citará para su comparecencia a los que consideran los "responsables" de la emergencia, poniendo el acento sobre el presidente Pedro Sánchez, el jefe del Consell Carlos Mazón, o los directores de la Aemet y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). 

No obstante, se ha perdido el foco sobre el papel crucial que jugaban los alcaldes de los municipios afectados durante los primeros momentos de la emergencia. La forma de actuar frente a una catástrofe como la derivada por la dana no es otra que desde la base a la cima, es decir, en sentido ascendente. Si bien se constituye el Centro de Coordinación de Emergencias (CECOPI), los alcaldes siguen siendo el responsable último en la gestión de su municipio. Tal y como establecen los planes de emergencia e inundaciones locales, los ayuntamientos deben activar el protocolo previsto para los distintos escenarios de crisis e indican explícitamente negro sobre blanco que son los alcaldes quienes deben alertar a la población a través del sistema del bando municipal o mediante la policía local, además de tener la capacidad de evacuar a la población, y no necesariamente deben estar de brazos cruzados a la espera de la orden del CECOPI o de la llegada de un SMS de alerta por parte de Emergencias. 

Véase los planes ante emergencias de Catarroja o Paiporta, como ya avanzó ESdiario, caducados desde hace años. En el caso del primer municipio, su Plan Territorial Municipal frente a Emergencias de 2016 se identifica el barranco de Chiva o del Poyo como riesgo ante "diversas inundaciones, por el desbordamiento de su cauce y la orografía del municipio". Recoge hasta ocho ejemplos de avenidas producidas desde el 1865, aunque sostiene que en los últimos años el riesgo "se ha reducido o eliminado". Ante situaciones como esta, el protocolo describe las medidas de protección a la población, que son el aviso masivo y la evacuación. "Se empleará el sistema de megafonía móvil instalado en los coches de la Policía Local, si bien previamente se llamará la atención de la población mediante sirenas de megafonía y volteo de campanas) El municipio también dispone de Personal que realiza el Bando Municipal, también podrá ser activada", detalla. 

Del mismo modo, el Plan de Actuación de Emergencias de Paiporta establece que "la persona responsable de la transmisión de los avisos será el Director del Plan". Cabe recordar que el director del Plan municipal es "el alcalde", según guía estatal aprobada por el Gobierno de España. Por ende, si bien el SMS de alerta a la población enviado por Emergencias de la Generalitat llegó tarde cuando el agua ya inundaba los municipios, estos ni siquiera llegaron a enviar ningún aviso masivo a través de los mecanismos especificados, como establece su plan municipal. "La ALARMA es la comunicación de la emergencia a todos los usuarios, visitantes y público asistente, y, por consiguiente, la orden de evacuación de la zona. Se define como “Aviso o señal por la que se informa a las

personas para que sigan las instrucciones específicas ante una situación de emergencia", según el protocolo de Paiporta, también caducado. 

Evacuación y/o confinamiento

¿Se debería de haber evacuado o confinado en el caso de la riada? Sí hbría cabido esa posibilidad. Y es que, por ejemplo, el Plan de Paiporta señala que la evacuación se lleva a cabo, no solo teniendo en cuenta las informaciones del 112, sino según la "impresión" del alcalde o de la persona en la que haya delegado la dirección del Plan y especifica que es competencia del ayuntamiento delimitar el perímetro y establecer las rutas de salida, poniendo especial atención en las personas con problemas físicos y heridos.  

El plan de Catarroja también indica que "ante una situación de inminente gravedad -como era el desbordamiento extremo que acontecía horas antes barranco arriba en la zona de Chiva-, el Director del PTM -el alcalde- asumirá la decisión de ordenar la evacuación". "Si se hubiera activado un plan de ámbito superior y no existiera peligro inminente, el Director del PTM transmitirá al Centro de Coordinación de Emergencias -como era el caso- la necesidad de la adopción de esta medida, siendo el director del Plan de ámbito superior el responsable de llevarla a cabo". En otras palabras, la alcaldesa en este caso Lorena Silvent era la persona que debía solicitar al CECOPI la evacuación de su municipio, no a la inversa. O simplemente avisar a la población para que no saliera a la calle, ni bajara a los garajes a por el coche como tantos hicieron convirtiéndose en las principales trampas mortales, o simplemente comunicar a los vecinos de las casas ubicadas en plantas bajas que ascendieran a plantas superiores. Por si quedara alguna duda, el Plan municipal remarca que !en todos los casos, el Director del PTM con los medios municipales en primera instancia, coordinará y dirigirá la evacuación". 

Unos avisos y recomendaciones y una evacuación que no se produjo, pese a que a las 14:00 horas ya era conocida la situación de Chiva, 36 kilómetros más arriba el barranco, donde el agua inundó por completo las viviendas y las llamadas de los vecinos con el agua al cuello colapsaban la central del 112. No fue hasta pasadas las 18:00 horas, cuatro horas después cuando la avenida llegó a los municipios de l'Horta Sud. Los alcaldes gozaban de cuatro horas para ver, como lo hacía el resto de la ciudadanía tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales, para activar sus planes de inundación, en muchos casos caducados. 

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