Illa y Page dejan solo a Sánchez en su contienda y estrechan lazos con el gobierno de Mazón
Los barones socialistas forjan alianzas con el Ejecutivo valenciano, pese a la 'guerra' abierta entre el PSOE de Sánchez y el presidente Carlos Mazón.

Los presidentes Salvador Illa, Carlos Mazón y Emiliano garcía-Page.
En plena 'guerra' entre el gobierno valenciano con el PSOE de Pedro Sánchez, el Ejecutivo de Carlos Mazón estrecha lazos con sus territorios vecinos, con sus homólogos socialistas Salvador Illa (Cataluña) y Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), demostrando que pese al vacío que ejecuta estratégicamente la Moncloa, los barones del PSOE no prolongan ese cordón sanitario al PP.
Este lunes se han dado dos acercamientos simultáneos. Por un lado, el presidente Carlos Mazón se ha desplazado a Barcelona, donde se han dado entendimientos con el catalán Salvador Illa y han unido fuerzas para impulsar la movilidad eléctrica en el marco del reto de la descarbonización. Un encuentro que también ha servido para calmar la tensa relación derivada de problemas confrontados como la financiación autonómica o el separatismo.
Paralelamente, el gobierno valenciano ha fortalecido sus acuerdos con el otro territorio gobernado por el PSOE con el que se han mantenido grandes disputas, principalmente por las cantidades de agua trasvasada. El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, y el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, han mantenido una reunión en la que han establecido acuerdos con fines comerciales. El objetivo ha sido acercar el Puerto de Valencia al territorio castellanomanchego mejorando las conexiones. Concretamente, con la implantación de dos terminales ferroviarias intermodales de mercancías en ambas ciudades.
Estas alianzas surgen precisamente en el momento más convulso entre la administración autonómica y la central. Justo después de que Pedro Sánchez acompañado de sus ministros desembarcaran en Valencia para reunirse con los alcaldes y dieran un descarado plantón institucional al presidente Carlos Mazón al no invitarle, una muestra más de los continuos gestos que clarifican la falta de voluntad del Ejecutivo de Sánchez de cooperar en la gestión de la catástrofe de la riada del 29 de octubre.