Tres meses de la riada: 18.201 millones movilizados y un largo camino por delante
Así avanza la reconstrucción de la catástrofe en Valencia cuando se cumplen 92 días.

Un hombre en la riada del 29 de octubre en Paiporta
Tres meses han transcurrido desde que las riadas propinaran un golpe histórico a Valencia , dejando un rastro de destrucción aún presente en los 78 municipios afectados. Supuso la muerte de al menos 224 personas y tres desaparecidos. Daños graves en las comercios, campos, colegios, carreteras, obligado, viviendas obligando al desalojo de 519 y a demoler 308. Una catástrofe que, en cifras, se traduce en un impacto económico de 31.000 millones de euros en daños, 13 de los cuales referidos al sector privado, castigado con la pérdida de miles de empleos, 31.897 en ERTE y un golpe económico sin precedentes en la provincia que derivará en una recesión local.
Tras la dana, se ha movilizado la mayor respuesta humanitaria de la historia. En la memoria queda plasmado que las primeras manos en llegar fueron la de los voluntarios, quienes junto a los propios vecinos se desenterraron del barro. Siete agonizantes días después, llegaron los militares enviados por el Gobierno. Desde entonces hasta la fecha en la que se cumplen tres meses, la Generalitat Valenciana ha movilizado 1.601 millones de euros en ayudas directas, contratos de emergencia y reconstrucción de infraestructuras materializados en el despliegue de un plan de reconstrucción. El Gobierno de España, por su parte, 16.600 millones de euros, aunque una gran parte del montante corresponde a préstamos, avales y compensaciones del consorcio del seguro.
La reconstrucción en cifras
Las ayudas económicas a los afectados han sido, y lo siguen siendo, el arma de batalla política entre las administraciones, que compiten reprochándose los números para demostrar quién da más, como si de una puja se tratara. Pese a los anuncios y las partidas millonarias anunciadas, la realidad es que las ayudas económicas llegan a cuenta gotas, demasiado lento para aquellas familias que viven en condiciones tercermundistas entre escombros, o para aquellos autónomos y comercios devastados que han perdido su medio de supervivencia -solo un 22% ha recibido el pago del seguro tres meses después-. Hasta la fecha, la Generalitat ha aprobado 891,2 millones de euros en ayudas directas, destacando los 200 millones de euros destinados a ayudas de 6.000 euros por familia para los afectados. También se han habilitado 250 millones de euros para la reposición de vehículos destruidos y 100 millones para apoyar a autónomos y empresas con empleados.
En el ámbito de la vivienda, 50 millones han sido destinados a alquileres para quienes han perdido su hogar, mientras que 109 viviendas públicas han sido adjudicadas a familias damnificadas. No obstante, 68 ofrecimientos han sido rechazados, en algunos casos porque los afectados prefieren esperar la reconstrucción de sus hogares originales.
El drama en los hogares
Más allá de las cifras económicas, la tragedia humana no tiene precedentes. La catástrofe sigue costando serios problemas mentales, tanto en niños como adultos, que precisan de atención psicológica. Ya no hay barro en las calles, pero las cicatrices siguen presentes en los hogares. La Unidad Básica de Evaluación de Daños ha inspeccionado 9.922 viviendas, de las cuales 519 han sido desalojadas por su estado de deterioro. En muchos casos, las familias han tenido que ser realojadas en albergues, en el CATE de Burjassot o en viviendas temporales. En otros, se han buscado la vida realojándose en viviendas de familiares. Hay quienes no tenían opción y han reconstruido los muros de sus viviendas con sus propias manos. Tres meses después, muchos no han podido regresar a sus casas. Otros, no lo harán, dado que la fuerza del agua tumbo muros, columnas y estructuras y están abocadas a su demolición.
Avances en colegios y explotaciones agrarias
La dana también ha devastado centros educativos. En estos momentos, ocho de ellos permanecen inhabilitados. A fecha de hoy, todos los alumnos han retomado las clases, bien sea en otros colegios de acogida o en los suyos. Esta semana se ha iniciado la instalación de aulas prefabricadas hasta que los edificios sean rehabilitados o reconstruidos.
El campo ha recibido un golpe, letal en muchos casos. Se han reparado 181 caminos que estaban inaccesibles. Otros 139 siguen en ejecución. Los agricultores y ganaderos ya pueden acceder a sus explotaciones. El estado en el que se encuentran, es el siguiente drama. Casi 3.000 animales murieron. Los ganaderos empezarán de cero y será la Generalitat quien sufrague el coste de "todas las cabezas". También se han distribuido 75.760 kilos de paja, 29.930 kilos de pienso y 1,2 millones de litros de agua para garantizar la alimentación de los animales supervivientes. En el caso de los agricultores, el agua engulló parcelas por completo o parcialmente. Donde había campos de naranjos, ya no hay nada, los que quedan, junto con otros cítricos, se someten ahora a los riesgos por el exceso de agua. 30.000 hectáreas, 9 millones de árboles, están en peligro por la gomosis actualmente.
El tapón de los vehículos
Uno de los retos más importantes, por su visibilidad, riesgo y cercanía a las viviendas, es la de acabar con la de las decenas de montañas de coches que se conformaron en campas en todas las localidades. 130 mil vehículos se apilaron en montañas tras sacarlos de las calles y garajes. Las estimaciones son que, en las próximas semanas, ya se encuentren en sus respectivos desguaces. El asunto del cobro de las ayudas por los vehículos, es otra problemática. El pago de las indemnizaciones del consorcio de seguros ha supuesto un tapón enorme debido a las dificultades de los afectados para entregar toda la documentación requerida. 238.704 conductores la solicitaron. El Consorcio -que no el Gobierno- ha pagado 1.386 millones de euros, sin especificar el número de personas beneficiadas. Respecto a las indemnizaciones del Consorcio para los comercios, solo ha pagado el 22%. En cambio, en solo 10 días se han resuelto ayudas por daños en vehículos por valor de 52,3 millones de euros para 27.500 personas que solicitaron la ayuda de la Generalitat.
Las ayudas 'trampa' del Gobierno de Pedro Sánchez
El Gobierno de España asegura haber movilizado un total de 16.600 millones de euros tres meses después de la dana, aunque el importe abonado hasta la fecha solo es de 1.803,2 millones de euros, lo que representa apenas un 10,86 % del total comprometido.
Además, la mayor parte de los fondos ya pagados provienen del Consorcio de Compensación de Seguros proveniente de la cuota de todos los ciudadanos, que ha abonado 1.386,8 millones de euros, lo que supone el 76,9 % del total efectivamente desembolsado. Ayudas directas a ciudadanos y corporaciones locales por parte del Gobierno es de 53,1 millones de euros, mientras que las ayudas a empresas y autónomos gestionadas a través de la Agencia Tributaria comporta 305,1 millones de euros.
Además, el Ejecutivo ha habilitado una línea de avales ICO con 3.939 solicitudes registradas, aunque sin detallar aún el volumen de ayudas concedidas. También se han activado líneas de financiación específicas para explotaciones agrarias afectadas, con una dotación de 53,1 millones de euros, de los cuales 41,25 millones están destinados a subvencionar hasta un 15 % de los créditos ICO de hasta 100.000 euros.
La magnitud de la catástrofe ha supuesto un desafío sin precedentes, y aunque la respuesta institucional es millonaria, la vida de miles de valencianos sigue en ascuas, a la espera de recuperar la normalidad. Las cicatrices de la dana, no se curan con un préstamo ni con seis mil euros de ayuda; la reconstrucción total y las secuelas permanecerán por mucho tiempo, recordándonos la fragilidad humana ante fenómenos extremos y la necesidad de prepararse sin dejar a nadie atrás.