La hipocresía de la izquierda: celebra la victoria del valenciano que intentó boicotear
Las familias recuperan el derecho a elegir la lengua de enseñanza en las escuelas valencianas con una consulta que concluye con la victoria del valenciano por la mínima, frente a una mayoría castellanoparlante silenciosa.

(Foto de ARCHIVO) Un grupo de niños suben las escaleras en el colegio Les Arts
Las familias de la Comunidad Valenciana han ejercido su derecho a la libertad educativa. Por primera vez desde que se despachó a los nacionalistas de la Conselleria de Cultura, los padres han podido elegir en qué lengua base podrán estudiar sus hijos. La elección se ha llevado a cabo mediante una votación que ha expuesto la doble vara de medir de la izquierda. Las entidades que habían intentado boicotear el proceso en manifestaciones e incluso impugnándolo, han cambiado de parecer. Tras el éxito de participación y el resultado que da la victoria al valenciano, manifiestan ahora su satisfacción, demostrando con intransigencia que solo aceptan lo que les favorece.
El resultado ha sido muy ajustado. La consulta concluye con la imposición del valenciano por la mínima del 1'6% de los votos, frente a la mayoría silenciosa de los castellanoparlantes, coincidiendo con una alta tasa de absentismo en la votación y reflejando la división entre el castellano y valenciano entre las distintas comarcas.
En la Comunidad Valenciana se estima que sólo el 23'1% de sus habitantes son valencianoparlantes, según la encuesta de la Generalitat Valenciana en la legislatura del Botànic, mostrando una tendencia a la baja. No obstante, la gran movilización en pro del valenciano durante los últimos meses incentivada con propaganda y cartelería en las calles, logra imponer la lengua valenciana en las aulas con un 50,53 por ciento, frente al 49,47% que ha optado por el castellano. En la consulta han participado 339.411 familias, una participación del 58,61%, frente al 41'38%, es decir, 140.150 familias que no han votado.
El escrutinio evidencia la variación dialectal en función del área geográfica dentro de la comunidad autónoma. Por provincias, el valenciano es la opción preferida con una mayor contundencia en Castellón, con un 70,50% frente al 29,50% del castellano; mientras que en Alicante ocurre lo contrario, donde el castellano ha obtenido el 65,89% de los apoyos mientras que el valenciano, el 34,11%. En Valencia, aunque el resultado está más igualado, las familias han optado en mayor medida por el valenciano, con un 57,84% frente al 42,16% del castellano. Eso sí, en la capital de Valencia gana el castellano con un 63'9%.
El conseller de Educación, Cultura, Universidades y Empleo, José Antonio Rovira, "satisfecho", ha celebrado que "ha ganado el pluralismo frente al modelo único" que imponían PSOE y Compromís durante su mandato. "Ganan ambas lenguas", ha valorado destacando que no se trataba de una competición entre valenciano y castellano, como algunas entidades han querido ver".
Y es que este proceso democrático había suscitado críticas por parte del sector valencianista, tanto de entidades pancatalanistas como los partidos de izquierda, que acusaban a la Conselleria de querer fulminar el valenciano, llevando a cabo una gran campaña para movilizar a las familias para apoyar el dialecto mediante manifestaciones que rechazaban la votación, así como difundiendo publicidad. Las asociaciones como ACPV, Escola Valenciana, los sindicatos CGT, CCOO y UGTPV o los partidos PSPV-Compromís que habían impugnado el proceso alegando falta de imparcialidad han acabado, no solo aceptando, sino celebrando el resultado.
"Después de la consulta favorable al valenciano, queremos agradecer y felicitar a todas las personas que se ha movilizado", ha celebrado Escola Valenciana, la misma entidad que acusaba a la Generalitat de acorralar al valenciano. . "¡El valenciano gana la consulta!", ha publicado en sus redes sociales la Plataforma per la Lengua.
En Compromís la euforia les ha llevado incluso a "mandar a la mierda" al conseller Rovira. "Un gobierno monolingüe que ha intentado que los trilingües seamos bilingües, y les ha salido mal. ¡Vete a la mierda, Rovira!", ha exaltado el secretario general de los jóvenes de Compromís, Joan Guanter. "Han echo el ridículo", ha valorado el titular de Educación de Compromís, Gerard Fullana, aplaudiendo que "400.000 familias quieren mantener un sistema como el que hay en la actualidad".
En el PSPV, aunque mantienen ahora un llamativo perfil bajo con respecto a los últimos meses, algunos representantes como el portavoz en el Ayuntamiento de Valencia, Borja Sanjuan, también ha querido proclamar la victoria del valenciano. "Los padres y madres han preferido que sus hijos hablen más idiomas y no menos Cómo son", ha manifestado públicamente, dando todos ellos un giro de 180 grados en su opinión sobre el proceso de libertad educativa.