ENTREVISTA
José Capilla: "Si las administraciones establecieran mecanismos de financiación de la universidad más competitivos en función de resultados y objetivos, iríamos a mejor"
El rector de la Universitat Politècnica de València sostiene que lo "fundamental es que tengamos un sistema universitario de calidad. Y, en general, el sistema, particularmente el público, lo es"
"En el último año captamos 126 millones de euros para actividad de investigación e innovación"

José Enrique Capilla, rector de la Universitat Politècnica de Valencia
Pocos días después de su nítida victoria electoral, retrasada con motivo de la malhadada dana, y a pocos del acto oficial de su toma de posesión -igualmente aplazado por la meteorología- el flamante, pero no nuevo, rector de la Universitat Politécnica de València, José Capilla (Valencia, 1961), el rector para las personas, nos recibe afable pero no menos riguroso y estricto, en su despacho que conservando el debido empaque institucional, muestra igualmente rasgos de inequívoca modernidad e innovación.
Flanqueado por cuadros de Yturralde y Tapies, este Catedrático de Física Aplicada e Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos se marca un horizonte ambicioso que concluirá en 2031. Desgrana líneas maestras de un mandato “revolucionario” (en palabras del vicerrector Monserrat) que no elude aspectos críticos, y lejos de la autocomplacencia dibuja retos de largo alcance en transformación docente, internacionalización, consolidación de excelencia, organización interna, financiación, y empleabilidad del estudiantado, con la inteligencia artificial como herramienta. No parece faltarle ambición, ni energía para el emprendimiento.
-Va a ser uno de los rectores, por circunstancias, con un mandato prolongado.
-El segundo. El más largo fue el de Justo Nieto, que encadenó una época en que era posible ser reelegido, llegó a estar cinco legislaturas, acumulando del orden de 19 años, y yo voy a estar aproximadamente diez.
Hoy precisamente, finalizo el primer mandato de 4 años, y mañana empiezo un mandato de 6 años, desde el 2025 hasta el 2031. Un horizonte temporal que no deja de ser todo un reto.
-Y entre esos objetivos, la transformación docente.
- Efectivamente. Un proceso en el que la Politécnica ya estaba y que hemos potenciado más todavía durante esta legislatura pasada. La docencia hace mucho tiempo que dejó de ser el aula y el examen, incluso dejó de ser eso mismo enriquecido con las prácticas de empresa o la movilidad internacional, que ya son una constante en nuestras universidades.
-¿La empleabilidad de los estudiantes es cada vez más alta?
-En la UPV, casi todos los años gestionamos del orden de cerca de 10.000 prácticas de empresa. Todo estudiante que quiera hacer prácticas de empresa, lo normal es que las pueda hacer, y lo mismo para los que quieran acceder a movilidad internacional. Pero hay mucho más. Muchas más actividades que forman parte de la formación del estudiante.
- Como la responsabilidad social, el voluntariado y el deporte.
-A veces podemos tenerlo en cuenta a nivel curricular y otras veces se ofrece a nivel extracurricular. Todas las actividades de potenciación de lo que es la responsabilidad social, el trabajar en voluntariado, el estar, por ejemplo, en los grupos que tenemos dentro de nuestro gran programa de generación espontánea, donde tenemos lo que podríamos llamar “makers” que trabajan en el Hyperloop, en Fórmula Student, en Azalea, todos estos grupos, y otros que tienen una orientación más social. En conjunto tenemos ya 2.200 estudiantes en unos 50 grupos, y es un programa posible gracias a los recursos privados de empresas que creen en él, porque de ahí pueden salir los futuros titulados o tituladas que van a contratar.
-Y, por otro lado, las cátedra de empresas.
- Las cátedras de empresa ayudan muchísimo también con fondos que nos traen para dar una formación específica a los y las estudiantes, que los preparan mejor para determinados problemas en el mundo laboral.
El deporte es algo que también he potenciado fuertemente en esta legislatura, quitamos las cuotas para el uso de las instalaciones deportivas, porque creo que el deporte además de salud, que lo es, para nuestros estudiantes y para todo el personal, es una forma de formación muy valiosa. En el deporte se aborda el trabajo en equipo, el liderazgo, el sacrificio, el saber organizar el tiempo, y no es casualidad que del ámbito deportivo profesional hayan salido algunas de las personas que hoy en día dan charlas muy interesantes para formar a directivos de empresas. Aparte de esto, hay muchas más actividades, pero la transformación docente también va a venir de la mano de la inteligencia artificial.
- La internacionalización es otro de sus objetivos. Cada vez hay más estudiantes extranjeros en la Politécnica de Valencia.
-Han sido muy importantes en esta legislatura. Nuestras cifras han subido de una manera clarísima. Hoy en día, algo más de uno de cada cinco estudiantes que circulan por nuestro campus, de máster y de grado, son de otro país.
Y si hablamos de estudiantes de doctorado, uno de cada dos. Y hemos tenido un importante incremento. Por ejemplo, en máster hemos tenido un incremento en esta legislatura que hoy termina de un 38% de estudiantes de fuera de España
Vamos a seguir trabajando para desarrollar programas con otras universidades de fuera, incluso para extender nuestra presencia física. Durante la propia campaña hemos estado trabajando, y de una manera muy avanzada, en este caso con campus en China. La demanda de relaciones con centros de investigación y universidades chinas es tal que ahora mismo hay programados tres viajes a China antes del verano por invitación directa de las respectivas universidades.
Evidentemente no podemos atender a todo, y vamos a centrarnos en las cosas donde veamos más potencial y más inmediato, con instituciones de la máxima relevancia. Ahora mismo estamos trabajando con una universidad que en el ranking mundial está entre las 150 mejores del mundo. En eso, de alguna manera, vamos a trabajar con más intensidad.
La Inteligencia Artificial es el gran reto, esto cambia el paradigma de lo que es el proceso enseñanza-aprendizaje. Lo cambia en todas las carreras, en todas
-Por qué las universidades españolas no aparecen entre las cien primeras a pesar de su prestigio. ¿Es una cuestión de financiación?
-Yo lo tengo claro. Pero no voy a empezar por la financiación, voy a empezar por el marco legal. El marco legal que tenemos es un corsé extraordinario que limita mucho las capacidades de las universidades españolas. Y tiene que ver con la gobernanza, con la rendición de cuentas, con la autonomía.
Yo siempre he apostado por más autonomía, pero con mayor rendición de cuentas. Y si eso fuera así, estoy seguro de que tendríamos más de una universidad española entre las 100 primeras, no tengo ni la menor duda. Y sé que esto es una cuestión polémica.
Tenemos investigadoras e investigadores extraordinarios. Luego está la segunda parte, la parte de la financiación. Tenemos más capacidad de la que parece para generar recursos.
Creo que conviene mirar a la Politécnica. Solo el año pasado captamos unos 126 millones de euros para actividad de investigación e innovación. ¿Privados? Privados o de agencias financiadoras en concurrencias competitivas.
Y son números que van a más. Si nuestras administraciones establecieran unos mecanismos de financiación de la universidad más competitivos en función de resultados y objetivos, pues también iríamos a mejor. Pero decir que las universidades -porque es que a menudo parece que se dice de esa manera- tienen algún tipo de culpabilidad, bueno, es que no se nos deja.
No hay un marco legal de verdad. Es con la gobernanza, es con la selección del personal, es con la competitividad, con la rendición de cuentas, que vayamos más por objetivos y por resultados. Vamos a ver, dicho todo lo que he dicho, claro que es importante que tengamos instituciones universitarias entre las 100 primeras, pero no es lo fundamental.
Lo fundamental es que tengamos un sistema universitario de calidad. Y tengo que decir que, en general, el sistema, particularmente el público, lo es. El privado es más heterogéneo. Lo que hay en España, en general, es un sistema de muy alta calidad.
Si miramos el número de universidades que tenemos entre las mil primeras del mundo, estamos mejor en relación a nuestra población que países como Francia o el Reino Unido. O sea que tenemos unos estándares de calidad muy altos. Si tuviéramos un entorno que nos permitiera trabajar mejor y desarrollar nuestro máximo potencial, sin duda de esas universidades habría algunas que estarían mucho más arriba.
- La inteligencia artificial ya es una revolución incluso para la docencia, el empleo...
-Hay que ver estas herramientas como algo que nos va a permitir ser más eficientes y más productivos. No estamos hablando para nada de reducción de empleo. Lo que sí creo es que hay tipos de puestos de trabajo que van a ir desapareciendo paulatinamente.
Esto es muy obvio. Tendrá que cambiar la manera en que tiene lugar la actividad formativa y hay muchos procesos que ahora mismo tenemos en el ámbito administrativo de la universidad que van a ser distintos y ya estamos haciendo pruebas. De hecho, estamos desarrollando ya lo que va a ser la herramienta de inteligencia artificial interna de la casa, el PoliGPT, que ya es una realidad accesible, que poco a poco irá mejorando.
La hemos utilizado para tareas como, por ejemplo, la oferta de programas de máster que son más de 90. Cada uno de ellos tiene su microweb. Habría que entrar en todas, una por una, y rellenarlas con los datos específicos. Bueno, pues eso lo hemos hecho con la herramienta PoliGPT, alimentándola con los documentos generales que tenían la información de cada uno de los másters. La herramienta ha sido capaz de localizar lo que tenía que extraer para ir rellenando los distintos apartados de las microwebs. Y eso se ha podido hacer, ahorrando una cantidad de trabajo impresionante. Aliviando la carga de trabajo de determinados técnicos que pueden dedicarla a otros temas que la universidad necesita potenciar.
Tenemos que conseguir que los estudiantes además salgan de aquí sabiendo utilizar bien estas herramientas para lo que vayan a hacer cuando se vayan de la universidad. Es el gran reto, esto cambia mucho el paradigma de lo que es el proceso enseñanza-aprendizaje. Y lo hacen todas las carreras, a lo mejor alguien piensa, no, los ingenieros, no, no.
Y también en Bellas Artes están utilizando estas herramientas, y lo harán los de ADE, los de Administración y Dirección de Empresas, todos. La Inteligencia Artificial, lo manifesté con claridad en una colaboración que escribí no hace mucho para una revista económica, va a hacer desaparecer muchas tareas que ahora hacen personas y va a destruir muchos tipos de puestos de trabajo, sin ninguna duda. Pero lo que tenemos que hacer es ver con esto cómo nos vamos a transformar y cuáles van a ser las nuevas oportunidades.
-La vivienda es una de los problemas también de los estudiantes. ¿Se ha quedado pequeña la Universitat Politécnica?
-Empiezo por el tema de la residencia de los estudiantes. Vamos a colaborar de alguna manera activamente. Uno de los proyectos que he planteado en mi programa, que además va a ser prioritario desarrollarlo cuanto antes es tener otra residencia de estudiantes que estará aquí en el propio campus.
Y para eso vamos a buscar un modelo en el que haya cofinanciación privada, con lo cual podremos desarrollarlo con más rapidez. Conozco varios proyectos de promotores privados que hay alrededor de la universidad que espero que se desarrollen pronto. Porque es cierto que tenemos un problema con la residencia de los estudiantes.
-Usted tiene una visión singular de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Española
- La Crue es una asociación tanto de universidades públicas como privadas que creo que es necesaria. Puede defender intereses generales en el ámbito docente y en ámbito de la investigación. La heterogeneidad viene por varios sitios: por una parte actores públicos y privados y, por otra parte, actores que entre sí son muy distintos. Como universidad pública, la Politécnica de Valencia es singular. Se preocupa de la formación permanente hace más de dos décadas, que pasa de los 35.000 o 40.000 estudiantes al año solo en formación permanente. Es ese cambio de paradigma que teníamos claro hace tiempo pasa también por el fomento del emprendimiento. Todos esos caminos ya los hemos recorrido hace tiempo, estamos en otros caminos. Y eso quiere decir que a la hora de llegar a acuerdos o a posicionamientos en la Crue tenemos muchos puntos de vista y esos en donde nos falla una organización que debería ser muy importante