Ni la tormenta frena la plantà: últimos trabajos bajo la lluvia
Los 800 monumentos ya llenan de color las calles de Valencia.
"Fauna fallera", falla de la plaza del Ayuntamiento de Valencia
Ni siquiera la tormenta ha conseguido frenar la plantà de las Fallas en Valencia, uno de los momentos más emocionantes y simbólicos de estas fiestas. A pesar del azote de la borrasca Konrad, que ha dejado precipitaciones intensas, los artistas falleros han trabajado sin descanso para dar forma a los monumentos que, desde hoy, decoran cada rincón de la ciudad.
Bajo la lluvia intensa que presionaba el viernes a partir del mediodía, y contrarreloj, han ultimado los detalles de sus fallas, enfrentándose no solo a las dificultades técnicas de cualquier plantà, sino también a los contratiempos que ha causado del temporal.
La mayor presión ha recaído sobre las fallas infantiles, que debían estar completamente plantadas antes de la medianoche. Algunas han sufrido incidentes por la lluvia, un reto que han superado. En Convento Jerusalén, una de las fallas más esperadas de cada año con papeletas para ganar, el monumento infantil ha sufrido filtraciones de agua pese a estar protegido por una estructura con techo. Algunas figuras han visto cómo su pintura se corría ligeramente, provocando momentos de tensión. Sin embargo, la rápida actuación de los falleros ha conseguido garantizar que la falla luzca en todo su esplendor.
Mientras tanto, en otros puntos de la ciudad, las grúas han trabajado sin descanso para izar los últimos ninots. La emblemática Falla Ribera - Convento Santa Clara se ha terminado de plantar con un esfuerzo titánico de los operarios, que han desafiado al viento y la lluvia para que todo estuviera a punto. Lo mismo ha ocurrido con la falla municipal del Ayuntamiento de Valencia.
Y es que domingo, todas las fallas grandes tienen que estar listas para, a lo largo de la mañana, para recibir la visita del jurado, que decidirá cuál será la mejor de 2025. Con la tormenta ya remitiendo, los 800 monumentos ya llenan de color las calles de Valencia, a la espera de recibir a los visitantes, los turistas, y como no, la esperada ahora su veredicto.