DANA
Consum cerrará sus tiendas cuando haya alerta roja para proteger a sus trabajadores y clientes
La cooperativa vio cómo la riada del pasado 29 de octubre afectó a 69 de sus tiendas (39 Consum y 30 Charter), provocando daños por valor de 40 millones y teniendo una repercusión directa en 1.500 de sus trabajadores.

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La cooperativa de supermercados Consum, en la rueda de prensa para presentar el balance anual de datos de 2024, ha dado a conocer una drástica medida, a raíz de la catastrófica dana que el pasado 29 de octubre arrasó la provincia de Valencia, que tiene como objetivo que ni trabajadores ni clientes vuelvan a vivir una situación igual de angustiosa que la de aquella tarde. Antonio Rodríguez, director general de la cooperativa, ha afirmado que, a partir de ahora, cada vez que haya una alerta roja meteorológica, las tiendas e infraestructuras de Consum cerrarán sus puertas.
Durante la riada, que tuvo especial afección en las comarcas de l'Horta Sud, la Ribera Baixa, la Plana Utiel-Requena y l'Hoya de Buñol, la cooperativa vio cómo 69 de sus tiendas (39 Consum y 30 Charter) se vieron directamente arrasadas, provocando daños por valor de 40 millones, afectando de manera directa a 1.500 de sus trabajadores. "Cuando haya una alerta roja cerraremos nuestras instalaciones, tiendas… porque la dana ha sido un evento catastrófico que afectó de manera directa a muchos de nuestros trabajadores y clientes. Así no salen de casa. ¿Qué podemos perder dinero? Da igual, lo más importante es que no afecte a las personas. Ya en alerta roja hemos cerrado en toda Valencia y área metropolitana o Tarragona", ha afirmado Rodríguez.
El director general también ha anunciado que, a partir de mañana, volverán a estar abiertas ya todas las tiendas que se vieron afectadas por la riada, tras haber hecho una inversión cercana a los 35 millones de euros para la reconstrucción de todos los supermercados y franquicias afectadas.
Durante la dana, desde la cooperativa se llevó a cabo un plan de acción solidaria en colaboración con las administraciones, ONG que se desplegaron en la zona, residencias, centros de menores o fuerzas y cuerpos de seguridad, para ofrecer una asistencia sanitaria centrada en personas vulnerables a través de la donación de alimentos y suministros básicos. Cuando ya no se requerían alimentos, la cooperativa repartió productos de limpieza e higiene y, a nivel interno, se activó un plan de donación a fondo perdido y un préstamo a cero interés para los trabajadores afectados, que se podía conceder simplemente avalado por su capital social o, si no tenía el suficiente, con el de la cooperativa.