Empresa
Un accionista de pega y 900.000€ que 'casi' vuelan a Hong Kong: Ribera Salud apunto de caer en la misma estafa que la EMT de Grezzi
Hace cinco año, un grupo de ciberestafadores 'birlaron' cuatro millones de euros de las arcas públicas en el Ayuntamiento de Valencia y ahora se repite el mismo 'modus operandi' con el engaño frustrado al director financiero de Ribera Salud, Pablo Gallart.

Pablo Gallart, director financiero de Ribera Salud
El grupo sanitario Ribera, con hospitales y centros médicos repartidos por varias comunidades autónomas de España y siendo una de las empresas más importantes del sector, casi ha sido víctima de una estafa millonaria con el mismo modus operandi por el que al Ayuntamiento de Valencia —cuando gobernaba Compromís— le ‘birlaron’ nada más y nada menos que cuatro millones de euros. En aquella ocasión, los ciberestafadores suplantaron las identidades de Giuseppe Grezzi, de Compromís, y de un abogado de Deloitte para engañar a la que era jefa de Administración de la compañía, Celia Zafra. La ‘broma’, en ese entonces, sí coló y costó 4 millones a los bolsillos de los valencianos y valencianas.
Tal y como ha adelantado El Español, el director financiero del Grupo Ribera Salud, Pablo Gallart, autorizó la transferencia de más de 800.000 euros a una cuenta en Hong Kong, convencido de que obedecía órdenes directas del accionista mayoritario de la compañía. En esta ocasión, los estafadores suplantaron la identidad de directivos de Vivalto Santé —en concreto de su CEO, Emmanuel de Geuser—, el tercer grupo sanitario privado de Francia con el que Ribera unió fuerzas en 2022.
El engaño, que tuvo lugar el pasado 19 de febrero, pudo pararse a tiempo gracias a la intervención del Banque Internationale à Luxembourg (BIL) —del cual se utilizó, durante la estafa, un documento para engañar al director financiero— y del Banco Sabadell, que alertaron a Gallart de que se podía tratar de un fraude. Este ordenó, cuando ya había activado todos los mecanismos para realizar la transferencia, que esta se detuviera.
Tras esto, el grupo Ribera ha denunciado los hechos ante la Policía Nacional, que ya ha abierto una investigación. La empresa está colaborando activamente con las autoridades con el objetivo de esclarecer los hechos y tratar de recuperar el dinero perdido.
Aunque por el momento se desconoce si ha sido posible bloquear las cuentas receptoras del dinero, el caso ha levantado gran preocupación en el sector empresarial por el nivel de sofisticación de los métodos utilizados. Suplantaciones digitales, manipulación de identidades y uso de tecnología audiovisual falsificada: todo un ejemplo del nuevo rostro del cibercrimen.