Catalá entra en batalla judicial contra los pubs Puerto de Valencia
El Ayuntamiento de Valencia demandará a los cuatro locales de La Marina que aspiran a obtener una última prórroga para acabar la temporada de verano

Locales de ocio nocturno en La Marina de Valencia
El Ayuntamiento de Valencia quiere liquidar la zona de ocio nocturno del Puerto de Valencia de forma inmediata y para ello acudirá a los tribunales. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha anunciado que el consistorio está ultimando una demanda por el juzgado de lo Civil para recuperar la propiedad.
La presión sobre los cuatro locales de copas ubicados en la zona alta de la Marina es máxima con visitas diarias de la Policía Local, que les hace entrega de órdenes de desalojo. Con contundencia, la alcaldesa ha defendido que las prórrogas del alquiler "están vencidas a 31 de mayo" y que "esos locales están siendo ocupados sin ningún tipo de contrato vigente ni ninguna autorización administrativa".
Frente a las órdenes de desalojo emitidas por la Policía, los establecimientos cuentan a su favor con una suspensión cautelar de las mismas concedida por el Tribunal Contencioso-Adrmintrativo. Desde el bufete de abogados de tres de los cuatro populares pubs del Puerto de Valencia, Chapapria-Navarro y Asociados, sostienen en declaraciones a este diario que el Ayuntamiento intentó ejecutar el desalojo de forma forzosa sin poner en marcha el procedimiento adecuado. Con los contratos de alquiler expirados, el objetivo de estos locales era continuar con su actividad hasta que el Ayuntamiento sacara de nuevo este enclave a licitación para presentarse de nuevo. No obstante, ante la ofensiva del gobierno municipal, las expectativas son bajas y aspiran a, por lo menos, poder obtener una nueva prórroga hasta octubre y así acabar la temporada alta.
Pero el Ayuntamiento de Valenciana tiene otros planes. Dos de ellos se entregarán de forma directa al proyecto 'La Mare que va', destinado a "la formación profesional en el ámbito de la hostelería" de "personas con discapacidad", ha recalcado Catalá. "Es un proyecto muy interesante. Precisa ampliar sus instalaciones y nos parece un proyecto muy sano para la zona", ha dicho. En qué se reconvertirán los otros dos espacios, aún está por definir.
Paralelamente, "estamos ultimando una demanda civil que interpondremos en su momento", ha avanzado Catalá. En la demanda, "esperamos acreditar que es urgente revertir el turismo de copas por un turismo sostenible con unos fines ya planificados importantísimo".