Adiós a Compromís en Llíria: el alcalde se despide dejando la localidad patas arriba
Se trata de un relevo natural dentro del pacto de gobierno en el que el PSPV asumirá el mando hasta el final de la legislatura

El hasta ahora alcalde de Llíria de Compromís-MOVE, Joanma Miquel, ha formalizado su renuncia al cargo para ceder la vara de mando al socialista Paco Gorrea, en virtud del pacto de gobierno entre los grupos municipales. El concejal del PSPV, Paco Gorrea, asumirá la alcaldía en una toma de posesión prevista en la sesión plenaria de este viernes.
Tras cuatro años como primer edil, Miquel ha hecho balance de un periodo en el que según él "se ha apostado por la transformación y revitalización urbana de Llíria con calles más amables y accesibles para la ciudadanía, que se refleja en obras de reurbanización, mejoras en la red de agua potable o alcantarillado, o acondicionamiento de zonas verdes", dice sobre una localidad caracterizada por la ausencia de sombras en sus calles, así como la degradación de su casco antiguo. A Compromís se le quedan "muchas actuaciones" pendientes. Como la calle de la Libertad, por ejemplo, que está completamente levantada en obras desde hace meses. Proyectos que continuará llevando a cabo el PSPV de Paco Gorrea en lo que se prevé que sea un gobierno de continuidad.
A ello se suma lo que ha destacado Miquel como "el nuevo modelo urbanístico implantado por el Ayuntamiento para el desarrollo de las urbanizaciones, que permite la instalación de los servicios básicos por fases y se acomoda a la economía de las familias". Aunque son las propias familias las que tienen que hacerse cargo desembolsando de sus carteras los millonarios costes que supone instalar servicios como la iluminación en algunas urbanizaciones, lo que ha generado malestar entre los vecinos.
Además, en su discurso Miquel se ha apuntado como tanto haber finalizado el nuevo IES Camp de Túria, un proyecto que no inició él, sino que surge desde la Generalitat Valenciana y que permanecía estancado desde hace varias legislaturas. Como es el caso también de los nuevos juzgados de Llíria.
Miquel ha puesto en valor, asimismo, la campaña del bono comercio que está en marcha en todos los municipios, no solo en Llíria. "Estamos dotando de vida a nuestras calles, pero también al sector comercial de la localidad con una decidida apuesta por su dinamización a través de campañas como los bonos comercio, por ejemplo, o el crecimiento del empleo gracias al desarrollo de nuestras zonas industriales", ha manifestado el hasta hoy alcalde.
Del incremento de la delincuencia, por su puesto, ni una palabra. La localidad de Llíria ha sufrido un incremento de criminalidad. No solo reflejado en el día a día en las calles o a través de las denuncias públicas que dejan los vecinos en el Informer, sino también en los propios datos del Ministerio de Interior del PSOE.
Por último, Miquel se ha despedido asegurando que seguirá "trabajando por la ciudadanía edetana con la misma ilusión de siempre" y manteniendo su despacho "abierto para todos los vecinos y vecinas" desde las nuevas delegaciones que asuma, así como colaborando conjuntamente con el resto de concejalías del gobierno municipal que encabezará Gorrea para seguir mejorando la ciudad.