Perros como terapia para ayudar a los niños afectados por la dana a superar el trauma tras la riada
Un innovador programa con canes ayuda a los escolares de Paiporta y Catarroja a superar el shock que supusieron las inundaciones. Las sesiones buscan reducir el estrés y reforzar la autoestima infantil.

Perros de Yaracan
Más de 1.000 escolares de entre 5 y 12 años de los colegios CEIP Ausiàs March (Paiporta) y CEIP Paluzié (Catarroja), en Valencia, han recibido ya el acompañamiento de perros de intervención asistida como parte de un proyecto de apoyo emocional dirigido a niños afectados por la dana. La iniciativa, impulsada por la entidad Yaracan junto a la Fundación Royal Canin, se desarrollará a lo largo de un año en los centros educativos de las zonas más golpeadas por la catástrofe climática.
El objetivo: reducir el estrés, mejorar la autoestima y ayudar a los menores a expresar emociones en un entorno seguro y positivo. “Los niños pasan de ser cuidados a ser ellos quienes cuidan a otro ser vivo, generando un espacio de ternura, calma y conexión emocional”, explica la directora de Yaracan, Begoña Morenza.
El programa incluye talleres lúdicos y colaborativos con presencia constante de perros entrenados, en los que los pequeños participan en juegos en equipo, resuelven pruebas y aprenden a cuidar a los animales. Como parte del proceso, los menores también plasman sus emociones a través de dibujos dedicados a los perros, en los que expresan cómo estos "les cuidan, les hacen sonreír o les acompañan cuando están tristes".
Desde Yaracan recuerdan que la infancia es uno de los colectivos más vulnerables psicológicamente ante situaciones extremas como la dana, que supuso un cambio abrupto en su vida diaria. “Angustia, miedo, inseguridad o pesadillas son efectos habituales en estas situaciones”, señalan desde la organización.
Menos estrés, más autoestima
La intervención con perros está científicamente avalada y se ha demostrado eficaz para reducir el cortisol (hormona del estrés), la presión arterial y el ritmo cardíaco, al tiempo que activa emociones positivas, como la segregación de endorfinas y oxitocina. Todo ello repercute directamente en el bienestar emocional y en el sentimiento de valía personal de los niños.
Desde el CEIP Ausiàs March destacan el impacto positivo de estas visitas: “Han sido un regalo para el colegio. La dana nos dejó heridas emocionales profundas, y estos días con los perros nos han devuelto ilusión, relajación y una sensación de seguridad que necesitábamos urgentemente”.
El programa prevé seguir creciendo durante el curso con nuevas visitas a centros escolares de la zona, hasta alcanzar a más de 2.000 niños.