Vueling justifica la 'viral' expulsión de los 50 judíos del vuelo Valencia-París tras ser tachados de "antisemitas"
Según la compañía área estas personas manipularon los chalecos y oxigeno del avión poniendo en riesgo la seguridad del vuelo y, por ende, al resto de pasajeros.

La Guardia Civil saca por la fuerza a uno de los 50 jóvenes
La aerolínea Vueling ha roto su silencio sobre el polémico incidente en el vuelo Valencia-París en el que fueron desembarcados 50 jóvenes judíos, al asegurar que lo hizo “únicamente por motivos de seguridad” tras una serie de comportamientos “gravísimos” a bordo.
En un comunicado oficial emitido este viernes, la compañía asegura que los menores manipularon chalecos salvavidas y máscaras de oxígeno, llegando incluso a intentar desmontar un cilindro de oxígeno de alta presión, además de interrumpir la demostración de seguridad y desobedecer reiteradamente a la tripulación.
Vueling sostiene que estos hechos constituyeron un alto riesgo para la aeronave, los pasajeros y la tripulación, lo que llevó a activar los protocolos de seguridad. Tras varios avisos verbales y un intento de mediación del primer oficial del vuelo, se llamó a la Guardia Civil, que procedió al desembarco del grupo.
Todo ocurrió antes del despegue del vuelo VY8948 con destino a París, y ha generado una ola de indignación internacional después de que el Gobierno de Israel denunciara públicamente lo sucedido como un acto de antisemitismo.
Sin embargo, Vueling insiste en que la religión de los pasajeros no tuvo nada que ver con la decisión y que actuaron conforme a la Ley 21/2003 de Seguridad Aérea, que obliga a todos los viajeros a acatar las normas e instrucciones del personal a bordo.
Polémica internacional
Según detalla la compañía, el comportamiento del grupo fue persistente a pesar de las “advertencias cada vez más contundentes” por parte de la tripulación. La situación fue tan crítica que el primer oficial bajó a cabina para dialogar directamente con los menores y los adultos responsables, sin éxito.
“Este tipo de situaciones deben ser gestionadas con rigor”, explica la compañía, que subraya que su tripulación está formada por más de 5.000 profesionales de 60 nacionalidades distintas y que el comandante del vuelo contaba con más de 12.500 horas de experiencia.
El incidente ha sido ampliamente comentado en redes sociales y medios internacionales. Desde Israel se habló de un posible acto de discriminación religiosa, pero la aerolínea rechaza rotundamente esa acusación y asegura que la única motivación fue proteger la seguridad del vuelo.