Espacio Valdés. Hechos son amores
Este nuevo espacio cultural de libre acceso contribuirá a la “revolución construida culturalmente” que Culturia viene a consolidar, con señas propias y diferenciales sin parangón

Una imagen del futuro Espai Valdés
Se atrevió la Alcaldesa -audaz como inequívocamente resulta ser- a calificar de “seña de identidad” y de “autoestima” esta operación de creación en Valencia del denominado Espacio Manolo Valdés en una de las antiguas naves ferroviarias proyectadas por Demetrio Ribes, rehabilitada con motivo de la primera fase de implantación del Parque Central proyectado por la paisajista Kathryn Gustafson en tiempos de Rita Barberá.
La intervención, acordada en tiempo récord gracias a la generosidad del artista y la eficacia administrativa de la concejalía que lidera José Luis Moreno, dota definitivamente de uso propio y especialmente significativo a la edificación industrial que, tras la razonable renuncia de la actual directora del IVAM, Blanca de la Torre, a establecerse como dependencia del emblemático instituto valenciano de arte moderno. Hechos son amores.
La presentación en el Salón de Cristal del Ayuntamiento, concitó la presencia de significativos agentes culturales -autoridades, responsables de museos y fundaciones, artistas, críticos, coleccionistas y periodistas- entre los que no faltó Blanca Pons Sorolla, que apenas un día más tarde coprotagonizaría el acto en el que el Presidente de la Generalitat Carlos Mazón anunció el nuevo Espai Sorolla que incluirá una sala multisensorial sobre las Fallas en el Palacio de Comunicaciones -antigua sede de Correos en la plaza del Ayuntamiento- fruto del acuerdo entre la Generalitat y The Hispanic Society of America, para la exhibición de más de dos centenares de cuadros del maestro valenciano.
Apenas un par de días antes, tuvimos ocasión de conocer la museología ideada para la casa del Relojero, proyecto inacabado y pendiente de utilización definitiva, en su función de Centro de Interpretación del Sant Calze (o Santo Grial) de Valencia. Un alarde de sentido de la oportunidad y tecnología interactiva dirigido a señalar la importancia de la reliquia cristiana que alberga la catedral, que el propio arzobispo, monseñor Benavent contribuyó a resaltar. Pese a la rara incomprensión de sectores de izquierda, ausente salvo alguna excepción.
Nada de todo esto es fruto de la casualidad. La AIReF acaba de elogiar en su último informe económico “la prudencia fiscal” que la teniente de alcalde María José Ferrer Sansegundo ha impulsado en el consistorio valenciano. Hechos son amores.
Volviendo a Valdés, su hija Regina -desplazada ex profeso desde Nueva York para el evento- contribuyó a dotar de emoción la generosidad del colosal depósito de su obra que el autor quiere vivo y cambiante, incorporando lo mejor de su característico e internacionalmente reconocido repertorio. Relacionado con la Valencia Verde que María José Catalá, lejos de menospreciar ha continuado nutriendo con nivel de excelencia, este nuevo espacio cultural de libre acceso contribuirá a la “revolución construida culturalmente” que Culturia viene a consolidar, con señas propias y diferenciales sin parangón.
Corren tiempos de deliberada ambigüedad gestual y desinformación premeditada que relatos y redes sociales, a menudo elevados a inútiles intervenciones parlamentarias, se empeñan en imponer a hechos incontrovertibles. Tiempos estúpidos, si se me permite la interjección.
Desde la modestia de esta tribuna de opinión, cabe saludar esta puesta en marcha de la cultura como elemento dinamizador de la sociedad y de su propia economía. Así que no es exagerado -sí audaz- calificarla de revolucionaria e identitaria. Porque hechos son amores.