El jefe de Policía en la Comunitat se fue a Madrid el día de la dana pese a la alerta roja y el aviso de Seguridad Nacional
Carlos Gajero, durante su comparecencia en la comisión de investigación que está llevando a cabo el Senado, reconoció que no se enteró de lo sucedido en Valencia hasta el día 30 por la mañana y que Pilar Bernabé solo le llamó una vez el día 29 y no se lo cogió.

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y el Jefe Superior de Policía Nacional de la Comunitat Valenciana, Carlos Gajero
El jefe superior de la Policía Nacional en la Comunitat Valenciana, Carlos Gajero, reconoció que el día de la trágica dana que arrasó la provincia de Valencia y se cobró la vida de 230 personas el pasado 29 de octubre de 2024 se fue a Madrid al mediodía, para asistir a una reunión que no se iba a celebrar hasta el día 30 por la mañana, pese al aviso de Seguridad Nacional al Gobierno de España de la situación que se podía generar en Valencia —aviso del que ha afirmado que no tuvo ningún conocimiento— y la alerta roja y situación de inestabilidad que la AEMET había comunicado ese mismo día a primera hora de la mañana en una reunión celebrada en la Delegación del Gobierno. Además, el agente declaró que no tuvo conocimiento de lo ocurrido hasta el día 30 por la mañana y que, pese a la situación crítica que hubo en Valencia, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, solo le llamó una vez aquella tarde y no le pudo coger la llamada.
Durante su comparecencia ayer en la comisión de investigación del Senado, Gajero defendió que no hubo abandono por parte de la Policía Nacional en los primeros días de la emergencia ni falta de mando operativo, pese a que él estuvo en Madrid hasta el día 30 al mediodía. “En ningún caso la nave iba sin rumbo”, ha afirmado, al tiempo que ha insistido en que el despliegue policial se mantuvo activo desde el primer momento.
Sobre si la Policía Nacional mantuvo reuniones previas para preparar algún operativo especial fruto de lo que podía acontecer en Valencia, el jefe superior afirmó que los órganos superiores del cuerpo en la Comunitat estaban alerta, pero que no había nada especial preparado, ya que a ellos solo les corresponde llevar a cabo tareas para la gestión de la seguridad de los ciudadanos, no para la coordinación y gestión de situaciones de emergencias.
En su intervención, Gajero también ha subrayado que nadie esperaba una tragedia de esa magnitud, señalando que la respuesta se tuvo que improvisar en muchos momentos ante un escenario sin precedentes, motivo por el cual ha admitido carencias en la coordinación institucional, diferenciándola de la relación directa entre cuerpos. Según ha explicado, la comunicación con la UME, la Guardia Civil, la Delegación del Gobierno y la Dirección General de la Policía fue constante, pero ha señalado que una mayor estructura conjunta habría permitido una visión más global de la emergencia y un uso más eficaz de los recursos disponibles. En los días posteriores a las riadas, la Policía Nacional desplegó un dispositivo de 6.000 agentes, apoyados por 897 vehículos, 19 medios aéreos y 21 dispositivos tecnológicos.