BASKET
Superioridad del Bayern; el Valencia no tuvo opción (93-89)
Sin intensidad defensiva no se puede ganar en esta Euroliga. El Valencia sale derrotado de la visita a Múnich, y pese a que el marcador final reflejó un ajustado 93-89, la realidad del partido fue muy distinta.

Omari Moore disputa un balo con el ex del Valencia Vladimir Lucic.
BAYERN MUNICH (93): Da Silva (8), Lucic (19), Obst (12), Hollatz (0), Mike (14) -quinteto inicial – Dimitrijevic (12), Rathan-Mayes (0), Giffey (3), Voigtmann (3),Kratzer (2), Jessup (16) y Gabriel (4)
VALENCIA BASKET (89): Badio (10), Taylor (20), Pradilla (5), De Larrea (2), Sako (2) -quinteto inicial-, Lopez-Arostegui (7), Reuvers (12), Key (6), Montero (13), Moore (0), Thompson (9), y Costello (3)
Parciales: (22-24 /31-20 / 26-26 / 14-19)
Máximo anotador del partido: Taylor (20)
El conjunto valenciano nunca tuvo opciones reales de victoria, y con esta derrota cae hasta la séptima posición de la clasificación.
El Bayern de Múnich, ya plenamente reconocible bajo la batuta de su nuevo entrenador, Svetislav Pesic, confirmó el cambio de dinámica que atraviesa el equipo alemán. El técnico balcánico ha impuesto un estilo basado en la fortaleza física, el control del ritmo y una elevada producción ofensiva, una fórmula que le ha permitido encadenar tres victorias consecutivas como local y recuperar sensaciones.
El encuentro solo tuvo equilibrio en el primer cuarto, cuando el Valencia logró mantenerse cerca en el marcador (22-24). A partir de ahí, el Bayern tomó el control absoluto del partido, abriendo brechas progresivas en el segundo y tercer periodo que el conjunto valenciano nunca logró cerrar. La diferencia en intensidad, energía y dominio del tempo fue evidente durante el resto del choque.
El gran protagonista del Bayern fue el exjugador taronja Vladimir Lucic, máximo referente ofensivo de los alemanes con 19 puntos, bien secundado por Jessup (16), Mike (14) y Obst (12), conformando un cuarteto que castigó constantemente las carencias defensivas del Valencia.
En el equipo valenciano se notó el cansancio, la falta de acierto y una alarmante ausencia de intensidad defensiva. No dominó el rebote, no logró imponer su habitual ritmo alto ni encontró posesiones rápidas que le permitieran cambiar la dinámica del encuentro. Ni siquiera el hecho de contar con el máximo anotador del partido, Taylor (20 puntos), fue suficiente para inquietar seriamente al Bayern en ningún momento.
El resultado final, con solo cuatro puntos de diferencia, fue engañoso y no reflejó lo sucedido sobre la pista. De hecho, puede considerarse lo más positivo para un Valencia Basket que firmó uno de sus partidos más discretos de la temporada. La derrota fue merecida y deja al equipo con muchas dudas de cara a la exigente recta final de la competición.