Colonia felina
Valencia, una ciudad de 10: así se ha protegido a la colonia municipal de gatos del Nou Mestalla
Colonia municipal reubicada de forma coordinada con la dirección de obra y voluntariado para evitar riesgos a los gatos por la reanudación de los trabajos. Son unos 30, todos esterilizados.

Caseta de la colonia municipal reubicada
Las obras del Nuevo Mestalla no solo suponen un hito urbanístico para Valencia, también obligan a cuidar cada detalle del entorno que las rodea. Entre ellos, el bienestar de una colonia municipal de gatos que desde hace años vivía en las inmediaciones del futuro estadio y que, ante la reanudación de los trabajos, ha sido reubicada y protegida para evitar cualquier riesgo.
Se trata de una colonia felina municipal formada por alrededor de 30 gatos, todos ellos esterilizados, que estaba asentada en el entorno del solar donde se levanta el nuevo estadio del Valencia CF. Con el reinicio de las obras, la presencia de maquinaria, movimientos de tierra y vallados era necesario actuar para garantizar su seguridad y evitar situaciones de estrés, accidentes o desplazamientos descontrolados.
El traslado de la colonia se ha realizado de forma planificada y coordinada con la dirección de obra y con las personas voluntarias que se encargan habitualmente de su cuidado. Esta coordinación se inició hace tiempo, en el momento en que se tuvo constancia de que los trabajos en el estadio se retomarían, precisamente para anticiparse a cualquier problema que pudiera afectar a los animales.
Como parte de este dispositivo, se ha habilitado una caseta en una zona segura, en las inmediaciones del perímetro de las obras, donde los gatos pueden resguardarse y mantener sus rutinas con el menor impacto posible. En las imágenes se aprecia esta estructura, integrada en el entorno y concebida para ofrecer protección frente al frío, la lluvia y las molestias propias de una obra de gran envergadura.
El caso del Nuevo Mestalla es un ejemplo de cómo la gestión de colonias felinas urbanas en Valencia se ha profesionalizado en los últimos años. Las colonias municipales, controladas mediante el método CES (captura, esterilización y suelta), permiten no solo garantizar el bienestar de los animales, sino también una convivencia ordenada con los vecinos y con las actividades que se desarrollan en la ciudad.
En este caso concreto, el objetivo ha sido claro: evitar que la reanudación de las obras supusiera un peligro para los gatos que habitaban la zona y asegurar que su traslado se hiciera de forma tranquila, progresiva y con seguimiento. La implicación de los voluntarios, que conocen a cada uno de los animales y sus hábitos, ha sido clave para que el proceso se desarrollara sin incidencias.
Más allá del ámbito deportivo y urbanístico, esta actuación refleja una sensibilidad creciente hacia el bienestar animal en Valencia. La protección de una colonia municipal en un entorno tan complejo como el de una gran obra demuestra que es posible compatibilizar el desarrollo de infraestructuras con el respeto a los animales que forman parte del ecosistema urbano.
Mientras el futuro estadio avanza hacia su finalización, los gatos del Nuevo Mestalla continúan con su vida cotidiana en un entorno seguro, atendidos y protegidos, recordando que una ciudad moderna no solo se mide por sus grandes proyectos, sino también por la atención que presta a los más vulnerables.