copa del rey
Los jugadores del Valencia no 'volen' la Copa y se estrellan ante un Athletic en cuadro por las bajas
Pese a unos buenos minutos iniciales del conjunto 'che' y una primera parte marcada por los fallos individuales de ambos equipos que han igualado el marcador, los cambios en el conjunto vasco y el fallo de un penalti por parte de Jaureguizar han servido de acicate para los de Valverde que han encontrado su recompensa en el descuento.

Valencia CF - Athletic de Bilbao
Ni recibimiento, ni vídeos motivacionales, ni pancartas: cuando el equipo no da, no da, por mucho edulcorante que se le quiera poner a una situación que hoy, tras caer ante un Athletic de Bilbao 'B', se ha hecho del todo visible: el Valencia CF no juega a nada y el míster no sabe qué inventar para volver a dar con la fórmula que el año pasado encumbró a Carlos Corberán como uno de los entrenadores revelación de LaLiga. El conjunto 'che' vuelve a caer en Mestalla ―atrás quedan los años en los que el estadio era un fortín― (1-2) ante un Athletic Club lleno de bajas y acusa su falta de colmillo en un partido que deciden Nico e Iñaki Williams cuando la prórroga ya asomaba tras el fallo de un penalti por parte de su compañero Jauregizar.
El arranque fue tan espeso como previsible en una noche de nervios. El Valencia tardó en carburar, aunque fue creciendo con el paso de los minutos y avisó primero con un disparo de Luis Rioja. El Athletic respondió sin complejos pese a su versión ‘B’ y empezó a encontrar espacios, mientras Mestalla reclamaba un penalti en un saque de esquina que el colegiado García Verdura no consideró punible.
El partido se rompió en una acción tan absurda como decisiva por parte de uno de los grandes protagonistas del partido, para lo bueno, y para lo malo: Umar Sadiq, quien peinó un balón lateral hacia su propia portería y adelantó a los bilbaínos con un autogol que heló el estadio. Sin embargo, apenas unos minutos después, y tras fallar una ocasión tan clara que era más difícil tirarla fuera que marcarla, el delantero pudo redimirse gracias a un error grosero del portero Álex Padilla, que no blocó un disparo lejano, provocando que el rebote cayera en los pies del nigeriano que, prácticamente sin tocar el balón más allá del propio rebote, empató el encuentro antes del descanso.
Dominio sin premio y un penalti desperdiciado
Tras el 1-1, el Valencia tuvo sus mejores minutos. Danjuma, Pepelu y Foulquier rozaron el gol ante un Athletic que sobrevivía como podía, sosteniéndose por oficio y por las paradas de Padilla. Sin embargo, el paso por vestuarios enfrió a los locales y el partido entró en un intercambio sin demasiado orden ni acierto.
La gran oportunidad llegó para los visitantes en forma de penalti tras una mano de Tárrega, pero Jauregizar se topó con un Dimitrievski decisivo que mantuvo con vida a los suyos. El fallo parecía el aviso definitivo para un Athletic corto de efectivos y energía, pero el Valencia no supo morder cuando el rival estaba tocado.
Los Williams deciden cuando más duele
Con el reloj corriendo y la prórroga sobrevolando Mestalla, Corberán movió ficha sin encontrar el golpe definitivo. Y cuando más cansadas estaban las piernas, el Athletic tiró de jerarquía. Nico Williams, recién ingresado, desbordó por la derecha y puso un centro medido que Iñaki, libre de marca, convirtió en el 1-2 definitivo en el tiempo añadido.
Un mazazo para el Valencia, que deja escapar la Copa ante un Athletic en cuadro, castigado por su falta de contundencia y por no cerrar un partido que tuvo bajo control durante muchos minutos. Los bilbaínos, fieles a su idilio con este torneo, vuelan a semifinales. En Mestalla, de nuevo, solo queda la sensación de oportunidad perdida.