Tráfico
Una chapuza del Ministerio de Puente colapsa la pista de Silla y deja a miles de trabajadores tirados en sus vehículos en plena hora punta
Unas obras del Ministerio que debían acabar a las 6:00 se alargan y bloquean totalmente la V-31 en Sedaví, con más de 4 kilómetros de retenciones y desvíos masivos hacia la V-30.

Embudo en la V-31 (pista de Silla)
Caos absoluto en uno de los principales accesos a Valencia. La V-31, conocida como la pista de Silla, ha amanecido completamente colapsada después de que unos trabajos del Ministerio programados durante la noche no hayan finalizado a tiempo, provocando un atasco kilométrico que afecta a miles de trabajadores en plena hora punta.
Según ha podido conocer ESdiario, las labores —relacionadas con la instalación de un nuevo pórtico— contaban con permiso hasta las 6:00 horas. Sin embargo, los operarios han necesitado entre una hora y media y dos horas más para finalizar los trabajos, lo que ha obligado a mantener cortes totales de tráfico justo en el momento de mayor afluencia de vehículos. A estas horas de la mañana, el problema que ha generado el retraso de las obras, la avería de una grúa, todavía no se ha resuelto y los atascos ya superan los 13 kilómetros en la V-31 y los 10 en la V-30, las dos de las principales vías de acceso a Valencia en coche desde el área metropolitana. Este embudo ha terminado por colapsar otras grandes vías de la ciudad como Ausiàs March, el Bulevar Sur y numerosas calles transversales.
La situación es especialmente crítica a la altura de Sedaví, donde la V-31 ha quedado completamente cortada tanto en sentido de entrada como de salida a Valencia. En dirección a la ciudad, se ha bloqueado el acceso hacia la V-30 sentido Barcelona, desviando todo el tráfico hacia la V-30 en dirección al puerto y Valencia ciudad. En sentido salida, los vehículos han sido redirigidos hacia la V-30 sentido Barcelona.
Ante la magnitud del atasco, la Policía Local de Valencia ha tenido que intervenir cortando las vías de servicio del túnel de Antonio Ferrandis para reorganizar el tráfico y desviar vehículos hacia barrios como Malilla, San Vicente o el Camino Nuevo de Picanya, en un intento de aliviar la presión circulatoria.
La Dirección General de Tráfico ha recomendado como rutas alternativas la autovía A-3 y la CV-36, aunque a muchos está solución ya les ha pillado atrapados en el embudo.
La situación ha generado una enorme indignación entre los conductores, especialmente entre los miles de trabajadores que cada día dependen de esta vía para acceder a la tercera ciudad de España. No son pocos los que califican de “escándalo” que una infraestructura clave como la pista de Silla haya quedado completamente taponada en plena hora punta por unos trabajos que debían haberse realizado fuera del horario de mayor tráfico.