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Ni puntos, ni licencia, ni sobrio: pleno de delitos de un "falso taxista" que sembró el caos en Patraix
Los hechos ocurrieron el pasado sábado, 18 de abril, alrededor de las 07:35 horas. Lo que empezó como una parada rutinaria por una infracción de tráfico en la avenida Gaspar Aguilar terminó convirtiéndose en una persecución de alto voltaje por las calles de Valencia.

Imagen del vehículo arrinconado por varias patrullas
Hay días en los que parece que alguien se propone batir el récord de infracciones en una sola mañana y, sin duda, este sujeto, si no lo logró, estuvo muy cerca de hacerlo. Esto es lo que debieron pensar los agentes de la Policía Local de Valencia cuando interceptaron, tras una huida temeraria, a un hombre que no se dejó ni una sola norma por infringir: conducía borracho, sin puntos, se dio a la fuga y, por si fuera poco, ejercía de taxi pirata.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado, 18 de abril, alrededor de las 07:35 horas. Lo que empezó como una parada rutinaria por una infracción de tráfico en la avenida Gaspar Aguilar terminó convirtiéndose en una persecución de alto voltaje por las calles de los distritos de Patraix y Jesús. Además, para agravar todavía más la situación, en el interior del Renault perseguido viajaban cuatro personas que habían contratado los servicios de este transporte ilegal. Según fuentes policiales, los pasajeros intentaron desesperadamente que el hombre detuviera el vehículo para poder bajar, pero el conductor, lejos de deponer su actitud, los mantuvo a bordo contra su voluntad mientras zigzagueaba por las calles de Valencia para dar esquinazo a la USAP.
Finalmente, a la altura de la avenida Tres Cruces, cerca del cementerio, varias patrullas lograron cerrarle el paso e interceptar el coche. Fue en ese momento cuando la quiniela de ilegalidades estuvo a punto de completarse: el individuo arrojó un resultado de 0,77 mg/l en aire espirado, lo que supone más del triple de lo permitido y conlleva directamente un delito penal; el conductor tenía el carné retirado por una condena judicial desde el pasado mes de enero y, pese a que el vehículo operaba como taxi sin ningún tipo de licencia ni seguro para pasajeros, lo que supondría un delito de transporte ilegal.
Sin embargo, hubo una infracción más que podía haber cometido para completar esta 'hazaña', y es haber dado positivo en un test de drogas; sin embargo, el detenido se negó en redondo a someterse a los test de estupefacientes.
La Policía Local de Valencia ha destacado la extrema gravedad de la situación, ya que el conductor puso en riesgo no solo su vida y la de los agentes, sino la de cuatro clientes que confiaron en un servicio que acabó en pesadilla.
El "taxista" ha quedado a disposición judicial, enfrentándose ahora a una ristra de cargos que incluyen conducción temeraria, desobediencia grave, conducción bajo los efectos del alcohol y carecer de permiso en vigor. Un expediente "impecable" para alguien que decidió saltarse todas las normas en menos de una hora.