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El taconeo vuelve al cauce y enciende la Feria Andaluza de Valencia
El Turia se transforma durante diez días en un rincón del sur con casetas, música y miles de visitantes en una cita ya imprescindible

Baile de sevillanas en la inauguración de la Feria Andaluza en el cauce del Turia.
El taconeo ha vuelto al cauce del Turia y lo ha hecho con fuerza. Valencia ha dado el pistoletazo de salida a la XXXII Feria Andaluza, una cita que ya no se entiende como algo puntual, sino como una tradición plenamente integrada en el calendario festivo de la ciudad. Durante diez días, el tramo entre el Puente de la Exposición y el de las Flores deja atrás su habitual estampa para convertirse en un auténtico rincón del sur.
El encendido del tradicional “alumbrao” ha marcado el inicio de una feria en la que el ambiente se construye a base de sevillanas, farolillos y casetas abiertas. Un espacio donde el aroma a azahar se mezcla con el del rebujito y el pescaíto frito, dibujando una escena que, sin salir de Valencia, remite directamente a Andalucía.
Organizada por la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en la Comunitat Valenciana, la feria alcanza su edición número 32 consolidando un hermanamiento cultural que va más allá de lo simbólico.
Miles de andaluces residentes en la autonomía encuentran aquí un punto de encuentro con sus raíces, mientras que el público valenciano ha hecho suyo este evento hasta integrarlo como una cita imprescindible de la primavera.
El recinto, con entrada libre, acoge una programación continua pensada para todos los públicos. Sobre el escenario principal se suceden actuaciones de flamenco, copla y cuadros de baile, mientras que las casetas ofrecen gastronomía típica con productos que mantienen el sabor más tradicional. A ello se suman desfiles de moda flamenca y exhibiciones que refuerzan el carácter visual de la feria.
La respuesta de público ha vuelto a ser inmediata. Desde la inauguración, el flujo de visitantes no ha dejado de crecer, confirmando el tirón de un evento que cada año gana peso. Se espera que más de 200.000 personas pasen por el recinto a lo largo de estos días, lo que refuerza también su impacto en la actividad económica de la ciudad.
Un espacio donde acentos distintos se mezclan con naturalidad y donde la fiesta se convierte en un lenguaje común. Valencia, una vez más, se deja llevar por el compás del sur.