Umbracle abre su discoteca pese a la amenaza de los vecinos de la Ciutat de Les Arts y la Generalitat no detecta irregularidades
CACSA advirtió a última hora del viernes a la empresa gestora de que suspenda cualquier actividad musical que incumpla la normativa acústica, mientras los vecinos mantienen sobre la mesa la amenaza de querella penal.
Discoteca Umbracle ayer por la noche | IMAGEN SUBIDA A AS REDES DE LA DISCOTECA
La terraza del Umbracle abrió este viernes como tenía previsto, pero no lo hizo sola: la Unidad de la Policía Nacional adscrita a la Comunitat Valenciana realizó una inspección exhaustiva del recinto durante la noche sin que se detectaran irregularidades, según han confirmado fuentes de la Generalitat. De momento, por tanto, la apertura más vigilada de la temporada en Valencia ha transcurrido sin incidentes acústicos documentados. Pocas horas antes de que el local echara a andar, la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) se apresuró a enviar un aviso formal a la empresa gestora del Umbracle: cualquier actividad musical en la terraza que vulnere la normativa acústica deberá suspenderse de inmediato.
El recordatorio no era gratuito. En marzo, la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Valencia estimó la demanda de varios vecinos del entorno y declaró que el ruido del Umbracle, los festivales y grandes eventos musicales celebrados en la Ciutat de Les Arts había vulnerado sus derechos fundamentales a la intimidad y la integridad moral, recogidos en los artículos 15 y 18 de la Constitución. La sentencia ordenaba al Ayuntamiento adoptar medidas, incluyendo si fuera necesario la revocación de autorizaciones o la reubicación de actividades.
Con ese fallo en la mano, los vecinos afectados habían dejado caer durante el viernes una advertencia contundente: si el local abría, estudiarían interponer una querella penal contra la empresa gestora, contra CACSA y contra la Generalitat como propietaria del complejo. Una amenaza que, de momento, sigue en pie. CACSA cerró la noche con un comunicado en el que reiteraba su "compromiso con el cumplimiento de las resoluciones judiciales y administrativas" y con "la protección de los derechos fundamentales y la convivencia vecinal". Palabras que los vecinos llevan tiempo escuchando y que esta vez tendrán que ir acompañadas de hechos cada vez que el Umbracle encienda sus altavoces.