FINAL FOUR
Gracias Valencia, el sueño no se ha acabado, solo ha sido el comienzo: Valencia Basket – Real Madrid (90-105)
No fue la final deseada para los 'taronja', pero sí otro paso en un camino que ya nadie puede borrar. Porque este Valencia ya es historia
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Atenas. Centro de historia, de imperios y de gestas que quedan grabadas en piedra. Bajo la mirada del Partenón, en una ciudad acostumbrada a ver nacer leyendas, el Valencia Basket escribió una más. No fue la final deseada, pero sí otro paso en un camino que ya nadie puede borrar. Porque este Valencia ya es historia.
Segundo en la liga regular. Capaz de levantar un 0-2 imposible en playoff. Debutante y, aun así, presente en una Final Four. Demasiadas cosas para hablar de un final. Esto ha sido solo el principio.
En un escenario imponente, con capacidad para más de 19.000 almas y apenas un millar teñido de naranja tras recorrer miles de kilómetros, el Valencia apareció sin complejos y durante veinte minutos miró al Real Madrid a los ojos. Y jugó.
El primer golpe fue taronja. Primer ataque, primer acierto. Pero el Madrid respondió rápido, marcando territorio desde el triple. El ritmo era alto, eléctrico, casi sin pausa. El Valencia buscaba ventaja por dentro; el Madrid, castigar desde fuera. Dos estilos, dos ideas. Y nadie cedía. Key igualaba desde el perímetro, Pradilla imponía físico, Reuvers corría la pista. El primer cuarto dejó claro que no había miedo. Valencia mandaba en la pintura, Madrid desde el exterior. Equilibrio máximo, pero sensaciones de partido grande.
En el segundo cuarto el Valencia llegó a ponerse por delante tras un triple con adicional de Montero. 35-33. El pabellón vibraba, el sueño parecía tangible. Pero entonces llegó el momento que decidió el partido con un partido de 11-0 del Madrid. De repente, todo cambió. Los blancos encontraban facilidad en ataque, y cerraban los espacios en defensa y, sobre todo, era un castigo constante desde el triple. Mientras el Valencia encontraba puntos en la pintura, el Madrid bombardeaba desde fuera.
Al descanso: 56-62. Un partido ofensivo, histórico: 118 puntos en una primera parte de Final Four.
En los segundos veinte minutos el control ya era blanco y el rebote se convertía en otra piedra en el camino. Tras el descanso, el Valencia ajustó por fuera, pero perdió la batalla del rebote. Cada error defensivo se convertía en una segunda oportunidad para el Madrid. Hezonja lideraba el ataque con autoridad, Deck aparecía en los momentos clave, y Lyles castigaba cada desajuste. El Madrid ya no solo anotaba… dominaba. El Valencia lo intentaba todo. Montero dirigía, Pradilla peleaba cada balón, Reuvers sumaba con carácter. Pero cada acercamiento encontraba respuesta inmediata. Al final del tercer cuarto: +13 para el Madrid.
El orgullo del Valencia hasta el final, hasta el último segundo, no hubo rendición, el Valencia siguió intentándolo. Un triple de Reuvers abrió el último cuarto con esperanza. Cinco puntos seguidos suyos encendieron el partido de nuevo: 80-88. Quedaban seis minutos. Todavía había vida. Pero de nuevo el Madrid demostró que tenía el control, una pérdida, un triple, y la diferencia volvió a crecer. Y ahí, ya sí, empezó a pesar todo: el esfuerzo, el rebote perdido, la eficacia rival. El Valencia siguió, peleó hasta el último minuto, pero la sensación ya era clara. Había ganado el mejor equipo sobre el parquet.
Nada que reprochar, el marcador final (90-105) no empaña nada. Porque esto no va solo de un resultado. Va de un camino. De un grupo que ha llevado al Valencia donde nunca había estado.
Pradilla (15), Montero (15), Reuvers (15) y Key (13) pusieron números a la valentía. Pero lo importante no está en la estadística. Está en lo que han construido.
Porque el Valencia no ha llegado aquí por casualidad. El sueño continúa, Atenas ha sido testigo, de una derrota, sí, pero sobre todo de un nacimiento. El de un equipo que ya sabe competir entre los mejores de Europa. No hay despedida. No hay final. Hay futuro.
Porque quien lo intenta, quien se levanta, quien cruza Europa para creer… siempre tiene otra oportunidad. Y el Valencia Basket volverá.
Gracias.
Estadísticas
VALENCIA BASKET (90): Badio (6), Taylor (11), Reuvers (15), Pradilla (15) y Montero (15) -quinteto inicial- Key (13), Sako (6), Thompson (3), S. De Larrea (3), Moore (0) Costello (3) y Nogués (-).
REAL MADRID (105): Abalde (5), Campazzo (8), Okeke (5), Hezonja (25), Garuba (2) -quinteto inicial- Lyles (17), Procida (0), Maledon (12), Almansa (0), Llull (0), Feliz (15), y Deck (16).
Parciales: (28-26 / 28-36 / 17-24 / 17-19)
Máximo anotador del partido: M. Hezonja (25)