Así serán las terrazas de los bares en la plaza del Ayuntamiento de Valencia: mismas mesas, sombrilla o sillas y sin publicidad
El consistorio eliminará logotipos, pantallas y elementos que generan contaminación visual para crear una estética común en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad.

La Plaza del Ayuntamiento de Valencia cambiará de imagen en los próximos años. El consistorio ha diseñado un proyecto para homogeneizar la estética de las terrazas, los comercios y la hostelería del entorno con el objetivo de eliminar la actual dispersión visual y reforzar el valor patrimonial de uno de los enclaves más representativos de la ciudad. La propuesta, impulsada por el Servicio de Turismo y coordinada con el equipo encargado de la futura reurbanización de la plaza, apuesta por una imagen única inspirada en criterios de calidad urbana presentes en otras capitales europeas deberá recibir ahora el visto bueno de la Comisión Municipal de Patrimonio antes de su desarrollo.
Uno de los cambios más relevantes será la desaparición de los logotipos comerciales, los patrocinios y otros elementos publicitarios que actualmente ocupan buena parte de las terrazas. El nuevo modelo también elimina las pantallas digitales dinámicas y cualquier soporte que altere la percepción del espacio público o reste protagonismo al patrimonio arquitectónico que rodea la plaza.
La intención del Ayuntamiento es que el mobiliario acompañe a la arquitectura, sin competir con ella, en un entorno donde se encuentran edificios emblemáticos como la Casa Consistorial, el Palacio de Comunicaciones, el Ateneo Mercantil o el edificio Rialto. Tal y como ha destacado la concejal de Turismo, Paula Llobet, "este proyecto es el resultado de trabajo riguroso, trazado con un profundo respeto por nuestro patrimonio. Queremos que la plaza vuelva a respirar, que su arquitectura brille sin estridencias y que el comercio conviva en perfecta sintonía con la belleza de nuestro centro histórico, devolviéndole a Valencia el sosiego y la dignidad que merece".
El proyecto apuesta por la denominada "Línea Clásica", la opción elegida por los arquitectos responsables de la reurbanización entre las distintas propuestas elaboradas por el Servicio de Turismo. La imagen estará marcada por colores neutros, estructuras metálicas ―con sillas acabadas en mate y asiento de rejilla fina, y mesas plegables y agrupables en tonos oscuros― y sombrillas cuadradas ―en blanco roto o crudo, de tejido acrílico y sin faldón― con el propósito de ofrecer un paisaje urbano más ordenado y atemporal. La propuesta se completa con una iluminación de sobremesa cálida y de baja intensidad, concebida para mejorar la experiencia de los usuarios sin interferir en la iluminación de las fachadas protegidas.
Los criterios también alcanzarán a la imagen comercial de los establecimientos. Los rótulos, escaparates y demás elementos visibles desde la vía pública deberán adaptarse a una línea común, utilizando materiales y acabados discretos que respeten el carácter histórico del entorno con tal de integrarse en la arquitectura de los edificios con, también, materiales acabados en mate, colores neutros o metálicos y soluciones que respeten el carácter patrimonial del entorno.
Asimismo, el nuevo modelo elimina la presencia de logotipos de marcas comerciales en sombrillas y otros elementos de las terrazas, así como los patrocinios, las pantallas digitales dinámicas y cualquier otro soporte de publicidad invasiva que altere la percepción del espacio público o reste protagonismo al patrimonio arquitectónico. Desde el Ayuntamiento defienden que esta actuación permitirá consolidar una identidad visual propia para la Plaza del Ayuntamiento, mejorando la experiencia de vecinos y visitantes y reforzando la imagen de València como destino turístico.