ESdiario

Javier de Ramón

El Valencia Basket ante su nueva etapa: presentación de Xavi Albert

Construir sin decir hacia dónde

Xavi Albert en su presentación como entrenador del Valencia Basket

Xavi Albert en su presentación como entrenador del Valencia BasketValencia Basket

Creado:

Actualizado:

El Valencia Basket presentó ayer a Xavi Albert como nuevo entrenador del primer equipo masculino. La escena fue la esperada: una sala repleta, sonrisas y la emoción genuina de quien lleva media vida vinculado al club. Nada sorprendente. Lo verdaderamente interesante llegó cuando tocó hablar del proyecto que deberá liderar en una temporada que inevitablemente estará condicionada por el recuerdo del éxito reciente.

Albert compareció con la naturalidad de quien se ha ganado la oportunidad. "Es un sueño que ha llegado a hacerse realidad", confesó al recordar un camino que le ha llevado desde la formación hasta el banquillo principal, tras varios años como ayudante de Pedro Martínez y una breve experiencia como técnico interino. La emoción era evidente y el valenciano no ocultó el orgullo de dirigir al club de su vida.

Sin embargo, cuando el foco se desplazó hacia lo estrictamente deportivo, el mensaje se volvió mucho más difuso. Albert insistió en desvincular su proyecto de los logros alcanzados la pasada campaña, la más exitosa de la historia reciente del Valencia Basket. Rechazó comparaciones, defendió la necesidad de centrarse en el presente y llegó a afirmar que "prometer títulos es un ejercicio irreal". El discurso giró alrededor de conceptos como crecimiento, construcción y mejora constante. Ideas razonables, aunque insuficientes para responder a una pregunta básica: ¿qué se le debe exigir a este equipo?

Conectar con la afición desde el juego, transmitir valores reconocibles o conseguir que el público vuelva a identificarse con el equipo son objetivos legítimos. Probablemente también necesarios en una plantilla con numerosas caras nuevas. Pero son principios de gestión de grupo, no metas competitivas. Un entrenador no está obligado a prometer una Liga Endesa o una Euroliga. Lo que sí parece razonable es que marque un horizonte mínimo de ambición deportiva.

Ahí apareció la principal sensación de vacío. Albert repitió que no quiere medir el nuevo proyecto en función del anterior, como si los éxitos logrados el curso pasado no formaran ya parte del estándar competitivo del club. Pero la realidad es que sí forman parte de él. Y cuanto más crece una entidad, más difícil resulta desligarse de aquello que ha conseguido.

La ambigüedad, además, no se limitó al entrenador. Durante la comparecencia tampoco apareció una voz institucional que fijara objetivos concretos. Ni desde la dirección general ni desde el área deportiva se verbalizó una expectativa mínima para una temporada en la que el club estrenará el Roig Arena, seguirá compitiendo en la Euroliga y defenderá el prestigio ganado durante los últimos años.

No se trata de exigir promesas grandilocuentes ni declaraciones destinadas a ocupar titulares. Nadie puede garantizar una Final Four o la conquista de un campeonato. Pero sí parece razonable que, tras una temporada histórica, el club defina qué considera un éxito y qué consideraría una decepción. Establecer ese marco no incrementa la presión; simplemente ordena las expectativas.

Porque si el club no fija su propia vara de medir, será la grada quien lo haga. Y en un entorno acostumbrado recientemente a competir por todo, cualquier tropiezo puede interpretarse como una caída brusca cuando, en realidad, podría formar parte natural de un nuevo ciclo.

Xavi Albert reúne argumentos para merecer confianza. Conoce la casa, conoce la cultura del club y ha participado de primera mano en su crecimiento. Además, llega con una plantilla diseñada de acuerdo con la idea de baloncesto que pretende desarrollar. Pero la gestión de las expectativas también forma parte del liderazgo. Y en su puesta de largo como entrenador del Valencia Basket quedó una pregunta sin respuesta: más allá de construir, crecer y competir, ¿qué aspira realmente a ganar este nuevo proyecto?

La gestión de expectativas también forma parte del oficio de entrenar, y ayer, entre la ilusión del "sueño hecho realidad" y la cautela del "no comparemos", faltó la frase que de verdad importa a los aficionados: ¿qué viene a ganar este Valencia Basket en la Liga Endesa y en la Euroliga?

tracking