En Bancaja, Michavila a “tó meter”
La obra de este maestro contemporáneo de las artes plásticas valencianas que ejerció la presidencia de la Academia de BBAA de San Carlos, recorrió motivos y técnicas que hoy conforman un legado extraordinario de la pintura geométrica

Ximo Michavila. Centenario (1926-2026). Del 07/10/2026 al 14/02/2027
Disculpen el casticismo, pero se me antoja el mejor resumen del acontecimiento cultural que el presidente de la Fundación Bancaja, mi querido colega Rafael Alcón, ofreció días antes de este novedoso 9 d’Octubre que como “nueva realidad” nos ha tocado pasar.
Con motivo de la muestra antológica y del centenario del nacimiento de Ximo Michavila que ha cuidado con su mimo y rigor habitual un Juan Manuel Bonet de profunda huella valenciana y con la colaboración especial de Carmen Michavila, en la sala principal del centro no cabía ni un alfiler. Incluidos gran parte del medio centenar de prestadores privados que atesoran su extensa obra producida desde los cincuenta hasta 2004. José María Yturralde ha elaborado también un texto para el catálogo.
No faltaron esta vez el Molt Honorable Pérez Llorca ni su consellera para la cultura Carmen Ortí, a quienes me permito recomendar asiduidad a la cita periódica -siempre de excelencia- de la plaza de Tetuán. Y allí estuvieron como habitualmente los directores del IVAM y el museo de BBAA, Blanca de la Torre y Pablo González Tornel y la teniente de alcalde María José Ferrer Sansegundo, tan amante de la cultura como de los números bien hechos. Entre tantas otras personalidades.
La obra de este maestro contemporáneo de las artes plásticas valencianas que ejerció la presidencia de la Academia de BBAA de San Carlos, recorrió motivos y técnicas desde su inicio como estudiante en El Carmen, que hoy conforman un legado extraordinario de la pintura geométrica valenciana por la que tanto y tan necesariamente pelea el alicantino Martín Noguerol; del abstraccionismo radical en el que hoy se afana Rebeca Plana; de La Albufera del gran Francisco Lozano; o de la música que siempre escucho personalmente en la pintura de su buena amiga Aurora Valero. Marcado “por la Guerra Civil, que le dejó heridas morales y físicas … formó parte sucesivamente de cuatro grupos fundamentales de la vanguardia valenciana” como reza a propósito la web de Bancaja.
Tal fue el gentío alborozado el día de la inauguración, que costaba aprehender la profundidad del discurso de una muestra no exenta de ese cierto dramatismo por el que hoy parecen sentirse seducidos los críticos de arte y al que no se ha resistido tampoco Juan Manuel Bonet. En mi modesta opinión. Volveré en breve y estaré muy atento a la publicación del catálogo.
De la mano de mi añorada Antonia Mir, organizamos visitas a su casa de Albalat dels Sorells y disfrutamos de su hospitalidad primero y de su siempre estimulante y ocurrente conversación en comidas a las que se sumaron Ángela García o Consuelo Císcar en el restaurante de una urbanización cercana. Hablábamos de lo divino y de lo humano, sin poner a nadie en la picota. Porque tal era su elegancia unida a su perspicacia y un cierto descaro irreverente que nunca perdió.
Pendientes de Girbent, toca celebrar una vez más el liderazgo cultural que la Fundación Bancaja sigue ejerciendo en el panorama valenciano de las artes plásticas, como en la práctica lo hace la masiva presencia de sus actores más reconocidos entre institucionales y privados como coleccionistas, pintores y escultores, críticos y teóricos, y aficionados en general. Agradecerlo también y animar a mantener el reto en estos tiempos en los que la cultura es el único bálsamo contra la incertidumbre y el único desahogo contra la tristeza.
Michavila a “tó meter” y a “tó meter Bancaja”. Enhorabuena.