Valencia aprueba provisionalmente el presupuesto de 2027 con 39 millones de euros para la vivienda
Las cuentas municipales ascienden a 1.361 millones de euros y salen adelante con los votos del PP, Vox y los dos concejales expulsados del partido de Abascal, mientras Compromís y PSPV cuestionan la prioridad dada a la vivienda

Minuto de silencio por las víctimas del accidente de Urda durante el pleno municipal
El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado provisionalmente este viernes el presupuesto municipal para 2027, que contempla una partida de 39 millones de euros para vivienda. Las cuentas, que alcanzan los 1.361.149.385 euros y crecen un 8,8% respecto al ejercicio anterior, han salido adelante con los votos del PP, los dos concejales de Vox y los ediles no adscritos Juanma Badenas y Cecilia Herrero, expulsados esta semana del partido de Abascal. Compromís y PSPV han votado en contra.
El portavoz del equipo de gobierno, Juan Carlos Caballero, ha destacado el peso de la inversión en vivienda asegurando que los 39 millones previstos para esta materia multiplican por siete los recursos que destinaba el anterior gobierno municipal, encabezado por Joan Ribó. “Es un presupuesto histórico”, ha afirmado.
Sin embargo, la oposición ha puesto en duda que esta política sea realmente una prioridad para la alcaldesa, María José Catalá. Tanto Compromís como PSPV han señalado el bajo nivel de ejecución de las partidas de vivienda del presupuesto de 2026 como argumento para cuestionar el alcance de los nuevos anuncios. La concejala de Compromís Eva Coscollá ha advertido de que la principal debilidad de las cuentas es su “credibilidad” y ha acusado al gobierno municipal de acumular proyectos anunciados que después no se materializan. En materia de vivienda, ha recordado que el presupuesto de 2026 contemplaba 36,6 millones de euros, pero que, a 30 de septiembre, solo se había ejecutado el 10%.
En la misma línea, la edil socialista Maite Ibáñez ha denunciado que el porcentaje destinado a la vivienda disminuye en las nuevas cuentas y ha reprochado al ejecutivo de Catalá que no haya impulsado un nuevo plan para responder a las necesidades de las familias. “No hay ningún plan nuevo, nada que responda a las necesidades de las familias cuando es un tema tan urgente y tan importante para la ciudad de Valencia”, ha sostenido.
Críticas a los recortes sociales
Las críticas de la oposición también se han centrado en las subvenciones a entidades sociales y organizaciones. Coscollá ha lamentado que algunas asociaciones puedan quedarse sin ayudas, mientras que, según ha denunciado, se duplica la aportación a la patronal autonómica CEV y se reducen las partidas destinadas a los sindicatos.
Por su parte, Ibáñez ha cifrado en un 35% el recorte del apoyo a CCOO y UGT y ha criticado la eliminación de las ayudas a Lambda, así como la reducción de casi medio millón de euros en cooperación internacional. También ha señalado una disminución cercana al millón de euros en las partidas de igualdad y ha cuestionado que solo se destinen 40.000 euros a mejora climática.
La concejala socialista ha calificado las cuentas de “presupuesto de un gobierno agotado, sin propuestas”, y ha acusado a Catalá de apoyarse en proyectos heredados del anterior ejecutivo municipal. Además, ha criticado el incremento del gasto en “propaganda y autobombo” desde el inicio del mandato.
La defensa de los populares
Desde el gobierno municipal, Caballero ha defendido que la aprobación de los que serán los cuartos presupuestos de la etapa de Catalá demuestra la “estabilidad” del ejecutivo. También ha destacado que las cuentas permitirán continuar con la recuperación de las infraestructuras dañadas por la dana de 2024 en las tres pedanías afectadas, con el objetivo de que recuperen la normalidad.
La concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, ha querido reivindicar que se trata del mayor presupuesto de la historia de la ciudad, poniendo el foco en la reducción de la deuda municipal que, según ha indicado, ha pasado de 225 millones en 2023 a 51,3 millones. También ha defendido la política fiscal del gobierno local y ha cifrado en 52,4 millones el ahorro acumulado por los vecinos gracias a las rebajas fiscales. En relación con la tasa de residuos, ha reprochado a la oposición sus críticas y ha situado en 39,14 euros anuales la media por vivienda.