El Barça, cerca de aligerar carga con la marcha de Trincao a Portugal
El Sporting de Portugal está interesado en el extremo luso y ya ha iniciado conversaciones para su incorporación. La negociación entre los clubes se debate entre una cesión y un fichaje
Trincao, durante un partido con el Wolverhampton
El Fútbol Club Barcelona tiene que aligerar carga en la masa salarial para poder realizar incorporaciones este verano. En una obra de ingeniería económica, Mateu Alemany deberá echar números para que los fichajes encajen dentro del límite salarial mientras, a la par, intenta satisfacer los deseos de Xavi Hernández.
Por ello, en el Camp Nou se avecina limpieza después del 30 de junio. El técnico catalán ya le ha comunciado a Mingueza, Riqui Puig, Braithwaite y Umtiti que no cuenta con ellos, a los que hay que sumar los cedidos Adama Traoré y Luuk de Jong, además de Dembélé, que tiene un pie y medio fuera del cuadro azulgrana.
Pero Xavi también deberá resolver la situación de los cedidos por el conjunto culé, como Pjanic, Collado o Trincao. En el caso de este último, todo parece encarrilado para que abandone el Barcelona rumbo a Portugal. Xavi no lo quiere y el futbolista querría regresar a su país después de su cesión en el Wolverhampton.
El conjunto inglés no ejecutará la opción de compra de 30 millones de euros que venía reflejada en el acuerdo de la cesión, por lo que Trincao debería regresar a Barcelona este verano. Sin embargo, existe un interés muy serio por parte del Sporting de Portugal para llevarse al jugador de vuelta a la liga lusa.
De hecho, el técnico del cuadro lisboeta, Rúben Amorim, ya habría hablado con el futbolista para convencerlo de que fiche por los verdiblancos. Además, cabe recordar que este mismo entrenador fue el que consiguió que Trincao despuntara en el Braga, por lo que la sintonía entre ambos es máxima.
Ahora solo falta que los dos clubes lleguen a un acuerdo. El Sporting de Portugal quiere una cesión en la que pagaría íntegramente la ficha del extremo, pero el Barcelona quiere desprenderse definitivamente de él y estaría buscando un traspaso para tener dinero en caja. El Barça pagó 31 millones de euros por él y quiere, al menos, recuperarlos -el Wolverhampton ha abonado 6 millones por el préstamo de este curso-, pero se antoja complicado que el conjunto luso pueda alcanzar las peticiones culés.