Mbappé le planta cara al PSG y logra el embargo de 55 millones: la guerra con su exclub sigue escalando
El astro francés Kylian Mbappé ha conseguido congelar más de 55 millones de euros de las cuentas del PSG por impagos relacionados con su contrato. El Real Madrid ya lo espera, pero su historia con París está lejos de cerrarse.

Kylian Mbappe, jugador del Real Madrid C.F.
Kylian Mbappé no ha dicho su última palabra con el Paris Saint-Germain. A pesar de haberse despedido oficialmente del club parisino y de estar ya con un pie en el Real Madrid, el delantero ha dado un paso contundente en los tribunales franceses: ha logrado el embargo cautelar de 55,4 millones de euros de las cuentas del PSG por impagos de salarios y primas durante su etapa final en el club.
La medida ha sido adoptada por el Tribunal Judicial de París, según han confirmado sus abogados en una rueda de prensa celebrada este jueves. El litigio que enfrenta a Mbappé con su antiguo club no es menor: el jugador reclama 36,6 millones de euros por una prima de fichaje prometida y no abonada, además de los salarios de abril, mayo y junio de 2024 (5,75 millones de euros mensuales), y las primas éticas correspondientes a ese mismo periodo (500.000 euros mensuales).
El gesto de Mbappé no solo busca recuperar lo que, según él, le pertenece, sino también denunciar públicamente la gestión del PSG, un club marcado en los últimos años por escándalos internos y una política salarial opaca. Sus abogados han pedido incluso la intervención de la ministra de Deportes, Marie Barsacq, para revisar la resolución del Comité Superior de Apelación de la Federación Francesa de Fútbol, que desestimó las quejas del jugador el pasado 30 de enero.
Además, los representantes legales del futbolista ya han informado a la UEFA de que el PSG tiene una "factura impagada" pendiente con su exestrella. Esta situación podría poner en peligro la participación del club en la próxima edición de la Champions League, conforme a los criterios financieros establecidos por el organismo europeo.
Mientras tanto, el Real Madrid observa con atención cómo su futura estrella resuelve cuentas pendientes. Mbappé, lejos de querer cerrar en falso su capítulo con el PSG, ha optado por una respuesta legal firme y calculada, en un pulso que podría tener consecuencias deportivas y económicas de gran calado para la entidad qatarí.
En un año en el que el fútbol francés afronta una fuerte presión institucional y económica, el caso Mbappé amenaza con abrir nuevas grietas en el modelo PSG y vuelve a poner sobre la mesa los límites del poder de los clubes-Estado.