FALLECIMIENTO
San Lorenzo de Almagro, de luto por la muerte de su socio número 88.235, el Papa Francisco
El sacerdote fallecido era un seguidor irredento del histórico club argentino, en el que ahora milita Iker Muniain, desde que tenía solo 9 años.

Recordatorio al Papa Francisco en el estadio de San Lorenzo de Almagro.
El mundo entero llora la muerte del Papa Francisco, aunque donde más se ha sentido ha sido en su país natal, Argentina. Para más concreción, en Buenos Aires, donde había nacido el 17 de diciembre de 1936. Si se quiere ser más exactos aún, las mayores lágrimas están cayendo al suroeste de la capital argentina, en Boedo, la sede del histórico club de fútbol San Lorenzo de Almagro, del que Jorge Mario Bergoglio era seguidor irredento.
El Papa Francisco era el socio número 88.235 del 'Ciclón' y seguía pagando su cuota como un abonado más. La historia de amor de Bergoglio con la entidad porteña comenzó en 1946, cuando tenía 9 años. Esa temporada, el equipo de Boedo se consagró campeón de la liga argentina de manera espectacular.
El origen de esta relación también está en la religión, ya que el club toma su nombre del sacerdote Lorenzo Massa, que les dio un lugar para jugar al fútbol después de un accidente fatal en las vías del tren, y cuando esos chicos fundaron el club en 1908, en agradecimiento a Massa lo elevaron a la categoría de santo. Massa era salesiano y Jorge Bergoglio estudió en un colegio de esa congregación.
Hasta que fue elegido Papa, varios primeros de abril, aniversario de la fundación de San Lorenzo, Bergoglio oficiaba la misa en la capilla del club y siempre estaba atento a las andanzas del club de sus amores, el mismo en el que actualmente milita el ex del Athletic Club, Iker Muniain.
En 2014, cuando San Lorenzo ganó la Copa Libertadores por primera vez, el Papa fue testigo de ese logro histórico. La película 'Los dos Papas' dejaba bien clara la pasión con la que el fallecido Papa Francisco vivía todo lo que tenía que ver con el fútbol. Es más, el film, protagonizado por Anthony Hopkins, como Benedicto XVI, y Jonathan Pryce, en el papel del Papa Francisco, fantaseaba con el que hecho de que ambos presenciaran juntos la final del Mundial 2014, que Alemania venció a Argentina por 1-0-.