El Real Madrid se enreda con su banquillo: Ancelotti, Klopp, Xabi... y hasta Solari
La Casa Blanca se juega más que un cambio de entrenador: se juega el rumbo de una nueva era.

Jürgen Klopp, el deseado por JAS y Laghrari
El Real Madrid vive días de incertidumbre en los despachos con un viejo conocido como protagonista: el banquillo del primer equipo. Carlo Ancelotti, que parecía destinado a dirigir a la selección brasileña en unos pocos días, seguirá al frente del conjunto blanco tras romperse el acuerdo con la CBF, pero no se descarta que el italiano diga adiós en cuanto acabe la temporada. La planificación deportiva de Florentino Pérez se ha visto alterada y el casting de sucesores está más abierto que nunca.
Mientras tanto, el nombre de Santiago Solari ha ganado fuerza en las últimas horas. El argentino, ex entrenador blanco y actualmente vinculado al club en labores de dirección de la cantera, podría asumir un papel interino exclusivamente para el Mundial de Clubes. Su figura gusta en Valdebebas y aportaría estabilidad mientras se resuelve el futuro a largo plazo.
Florentino Pérez, sin embargo, tiene su favorito: Xabi Alonso. El técnico tolosarra llevó al Bayer Leverkusen a una temporada histórica y su nombre está subrayado en rojo en la libreta presidencial. Su fichaje no sería barato —20 millones de euros lo liberarían de su contrato—, pero su estilo y pasado madridista le colocan como el candidato natural.
No todos dentro del club coinciden con el presidente. Anas Laghrari, prestamista del club y ahijado de Pérez, y José Ángel Sánchez, director general, miran con devoción a Jürgen Klopp, vinculado al grupo Red Bull tras cerrar etapa en el Liverpool, pero sin banquillo. El alemán representa un modelo de liderazgo fuerte y carismático, pero sus condiciones son tajantes: control absoluto del primer equipo, incluyendo el apartado médico, de la cantera y ninguna intromisión de la directiva en decisiones deportivas. Es absolutamente intransigente con eso.
Klopp ya ha hecho llegar sus exigencias, y en el club no todos están cómodos con esa “toma de la Bastilla” futbolística, aunque sí sus valedores. El alemán tiene que contestar a la entidad esta semana, y su respuesta puede desencadenar una sacudida institucional. "Si voy, es para tener mando en plaza", habría dicho en círculos cercanos según fuentes consultadas.
Mientras tanto, Ancelotti sigue. Sin ruido, pero también sin certezas. Su continuidad no está garantizada ni siquiera en caso de éxito en LaLiga, y eso inquieta al vestuario. Jugadores clave como Modric ven su futuro ligado al del técnico transalpino, lo que añade presión a una decisión que aún no se ha tomado.
El Real Madrid necesita decidir pronto. El calendario apremia y el banquillo sigue siendo un tablero de ajedrez con demasiadas manos moviendo las piezas. Entre el continuismo de Carletto o Solari, la revolución de Klopp y la opción emocional de Xabi, la Casa Blanca se juega más que un cambio de entrenador: se juega el rumbo de una nueva era.