La Cláusula Exprés de LaLiga que permite al Barcelona renovar a Lamine Yamal

Una modificación de normativa permite a los clubes renovar a jugadores menores de 24 años que lleven al menos tres años en la entidad, aun cuando el club no cumpla con las normas del límite salarial que Tebas aprobó 

Lamine Yamal, durante el último ClásicoDPA vía Europa Press

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Mariola López

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El FC Barcelona está a punto de anunciar la esperada renovación de Lamine Yamal. Pero esta vez, no es solo la perla blaugrana quien acapara titulares. Lo que realmente ha incendiado los pasillos del fútbol español es la reforma exprés del reglamento de LaLiga que, a ojos de muchos, tiene nombre y apellidos: Lamine Yamal y FC Barcelona.

La modificación el pasado 22 de abril del artículo 101 del Reglamento General permite a los clubes renovar a jugadores menores de 24 años que lleven al menos tres años en la entidad, aun cuando el club no cumpla con las normas del límite salarial. Es decir, una excepción a medida que favorece directamente al Barça. Una puerta trasera con sello oficial que ha levantado recelos en buena parte del ecosistema futbolístico español, que ve cómo el equipo azulgrana es favorecido una y otra vez.

LaLiga ha querido presentar esta medida como un gesto para "proteger el talento joven nacional", pero la casualidad es tan descarada como escandalosa. Justo cuando el club catalán no podía inscribir a su gran promesa, aparece esta ventana normativa que resuelve el entuerto. Desde algunos sectores ya se habla de “trato de favor” y “normativa a medida” para un club con el que Javier Tebas ha mantenido históricamente una relación ambigua, pero indulgente en lo económico.

La renovación se hará oficial la próxima semana, coincidiendo con el 18º cumpleaños de Yamal, y lo hará bajo unas condiciones dignas de superestrella: contrato hasta 2030, 15 millones netos de salario neto anual y una prima de renovación de 20 millones de euros. Todo resuelto gracias a una norma que ni existía hace unas semanas. A otros clubes, que esperen al control financiero.

La indignación ha sido soterrada pero palpable. Mientras clubes como el Valencia o el Sevilla tienen que vender activos o rebajar salarios para poder inscribir a sus futbolistas, el Barça logra mantener a su joya simplemente porque se ha cambiado la norma del juego. “Es el modelo de la barra libre con traje legal”, criticaba recientemente una fuente de un club de Primera que prefiere no dar su nombre.

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El caso Lamine Yamal reabre así el eterno debate sobre los privilegios ocultos de los grandes y el equilibrio competitivo en LaLiga. Mientras Tebas presume de reglas estrictas, la realidad demuestra que, si conviene, todo puede reescribirse. Para unos, una oportunidad para retener talento. Para otros, una chapuza normativa que rompe el principio de igualdad. Lo que está claro es que esta renovación quedará marcada por el asterisco de la excepcionalidad.