La RFEF nombra a Fran Soto como nuevo presidente del Comité Técnico de Árbitros
Un abogado gallego asume el liderazgo del órgano arbitral con el reto de limpiar escándalos, restaurar independencia y profesionalizar el colectivo tras las tensiones del caso Negreira y las presiones de RMTV

Francisco Soto, en el centro, durante su presentación como presidente del CTA
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha anunciado el nombramiento de Fran Soto como nuevo presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), tras la destitución de la cúpula anterior. La medida responde a la necesidad de romper con polémicas anteriores como el Caso Negreira y las críticas mediáticas persistentes, sobre todo de Real Madrid TV.
Durante su presentación en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, Soto destacó su compromiso con un modelo basado en “transparencia, independencia, meritocracia y objetividad”. Además, subrayó su intención de que el CTA actúe “como un órgano independiente, tomando siempre nuestras propias decisiones”
El nuevo presidente quiso desvincularse directamente del Caso Negreira. “Yo a Negreira ni lo he visto, no lo conozco… hemos venido a construir y mirar al futuro”, afirmó en su primera comparecencia, evitando reabrir debates pasados que no han sido resueltos y que tienen al fútbol español visiblemente enojado con la Federación.
Soto también se comprometió a fortalecer al colectivo arbitral ante presiones externas. En referencia a los vídeos de RMTV, señaló que “pido confianza, empatía” hacia quienes portan el silbato cada fin de semana, reconociendo la tensión generada.
Además, el nuevo responsable arbitral anunció la creación de una estructura funcional, con áreas específicas para VAR, inteligencia artificial, fútbol femenino y fútbol sala/fútbol playa. “Junto al presidente habrá un responsable de VAR… un responsable de inteligencia artificial”, explicó, señalando su apuesta por profesionalizar el sistema.
Éste es Fran Soto
Natural de Vigo, tiene 45 años y suma más de dos décadas como abogado tributario, sociólogo y profesor universitario. Socio de Garrigues, compaginará su bagaje legal con su vocación arbitral, adquirida como colegiado en el fútbol base gallego desde 2002 hasta 2015.
Su designación cumple con el deseo de alejar al estamento de la influencia de Negreira y reforzar su autonomía. Soto ha asegurado que no proporcionará favores a clubes, que su gestión será profesional y que “este comité no girará en torno a nombres ni a títulos”.