FÚTBOL
Más de 6 millones de personas sufrieron con la derrota de España (y los del Atleti, más)
La selección nacional batió récords de audiencia, pero cayó en la tanda de penaltis frente a Inglaterra en la final de la Eurocopa

Numerosas ciudades españolas instalaron pantallas gigantes para seguir la final.
De cada 100 personas que estaban viendo la televisión en la tarde-noche de este pasado domingo, 58 presenciaron la funesta tanda de penaltis con la que la selección española de fútbol perdió la final de la Eurocopa femenina. Las audiencias hablan de 6 millones de espectadores, una auténtica barbaridad. Los noventa minutos del partido congregaron la atención de 4.134.000 espectadores, el 42,2% de share, mientras que en la prórroga aumentó considerablemente el número de seguidores, 5.263.000, superando el 50% de cuota de pantalla.
Era la primera vez que España llegaba en toda su historia a la final de la Eurocopa y era la ocasión perfecta para que la selección nacional completara su triplete de triunfos internacionales después de que hubiera ganado el Mundial y la Nations League. Sin embargo, el encuentro, claramente dominado por España en la mayor parte de sus minutos, llegó igualado al final del partido (1-1), continuó así en la prórroga y se decidió desde el punto de penalti en una funesta tanda que las futbolistas de la selección jamás podrán olvidar.
Antes, el gol de Mariona Caldentey en la primera mitad había puesto justicia al dominio español que, sin embargo, se vio rápidamente neutralizado por un tanto del empate, obra de Alexia Russo, que sentó fatal al combinado nacional. El controvertido cambio de Alexia Putellas, retirada del campo por otra polémica decisión de Montse Tomé, provocó que el encuentro se equilibrara en demasía y que, incluso, Inglaterra estuviera más cerca de hacerse con el título.
Sin embargo, España reaccionó bien y la prórroga fue, aun sin oportunidades clarísimas de gol, un monólogo del equipo nacional que, al contrario de las inglesas, no quería para nada llegar a la definitiva tanda de penaltis.
Desde los once metros, el desastre. Únicamente Patri Guijarro consiguió batir a la portera inglesa y, pese a los dos penaltis detenidos por Cata Coll, los fallos consecutivos de Mariona Caldentey, Aitana Bonmatí y Salma Paralluelo, dejaron el bandeja el título para la selección inglesa.
Además de la tristeza lógica por la derrota, la final de la Eurocopa provocó indignación en los seguidores del Atlético de Madrid, que vieron cómo el primer penalti lanzado por las jugadoras inglesas se repetía después de que se hubiera producido un doble toque.
Después de lo que sucedió en la Champions frente al Real Madrid con aquel penalti anulado a Julián Álvarez, la UEFA decidió explicar mejor una regla ya existente y, por primera vez desde aquel instante, en la final femenina se optó por repetir una pena máxima que, por cierto, fue detenida por Cata Coll... aunque no sirviera para nada.