baloncesto
España afronta el EuroBasket 2025 entre la presión del relevo y el adiós de Scariolo
La campeona vigente llega debilitada a un torneo con gran nivel, que reúne a 34 jugadores NBA y potencias en plenitud como Serbia, Alemania, Grecia, Eslovenia y Letonia

España se prepara para el Eurobasket
La selección española de baloncesto debuta este jueves 28 de agosto en el EuroBasket 2025, donde defenderá la sorprendente corona lograda en Berlín en 2022. Será la última gran cita de Sergio Scariolo al frente del combinado nacional antes de asumir el Real Madrid, en un campeonato que se presenta como uno de los más exigentes de los últimos tiempos, con 34 jugadores NBA y varias selecciones en un estado de forma imponente.
España llega en un momento complejo. El relevo generacional aún está en marcha, las lesiones han golpeado con dureza y la preparación dejó un balance de una sola victoria en seis partidos. El puesto de base, renovado por completo tras las ausencias de Lorenzo Brown, Alberto Díaz y Juan Núñez, recaerá en dos jóvenes como Sergio de Larrea y Mario Saint-Supéry, que vivirán una experiencia acelerada en la élite. En un equipo corto de galones, el NBA Santi Aldama emerge como gran referencia, acompañado por los hermanos Hernangómez y la segunda unidad de jugadores que han ido ganándose el puesto, como Jaime Pradilla, Santi Yusta o Darío Brizuela.
La incógnita es si esta versión de España, menos potente en nombres pero siempre competitiva, podrá resistir el pulso ante gigantes. En su grupo C, disputado en Limasol (Chipre), debutará frente a Georgia (28 de agosto), para luego medirse a Bosnia (30), la anfitriona Chipre (31), Italia (2 de septiembre) y Grecia (4), con el gigante Giannis Antetokounmpo al frente. El objetivo pasa por evitar un cruce inmediato con Francia o Eslovenia y alcanzar, al menos, los cuartos de final, donde todo puede pasar.
Serbia y Alemania, las grandes favoritas
El torneo arranca con el cartel de favorita en manos de la Serbia de Nikola Jokic, líder de un bloque que viene de ser subcampeón mundial y bronce olímpico, pero al que aún se le resiste el oro europeo. Jokic, tras una temporada en la NBA en la que se quedó sin MVP, sin anillo y sin siquiera llegar a las Finales, llega con hambre de revancha. Rodeado por Bogdan Bogdanovic, Nikola Jovic, Tristan Vukcevic y un núcleo sólido de Euroliga, la selección balcánica apunta a la gran candidata al título.
A la zaga aparece la Alemania de Álex Mumbrú, campeona del mundo en 2023 y con dos referencias en plena madurez: Franz Wagner, uno de los grandes aleros emergentes de la NBA, y Dennis Schröder, que mantiene el timón de la selección germana con experiencia y liderazgo.
Grecia, Eslovenia y Letonia, las otras aspirantes
En el horizonte aparece la Grecia de Giannis Antetokounmpo, que buscará llevar por fin a los helenos a un podio europeo después de 15 años sin tocar metal. El jugador de los Milwaukee Bucks llega decidido a dejar huella en un equipo que combina la fuerza de la NBA con la solidez del producto local de Olympiacos y Panathinaikos.
La expectación también recae sobre Luka Doncic y su Eslovenia. Tras una temporada complicada en la NBA, con un traspaso histórico, críticas a su estado físico y un final agridulce, el base de los Lakers aparece en el EuroBasket más renovado físicamente y dispuesto a liderar a su selección, que ya conquistó Europa en 2017.
No menos peligrosa será la Letonia de Kristaps Porzingis, que cuenta con el impulso del factor cancha: jugará toda la fase final en Riga, lo que puede convertirla en una de las grandes sorpresas del campeonato.
España, historia contra presente
La historia respalda a España: 10 medallas europeas desde 1999, más que ninguna otra selección. Sin embargo, en los power rankings previos de la FIBA no aparece ni entre las cinco primeras, situada en la décima plaza. Aun así, el equipo mantiene la esencia de siempre: competir hasta el final. Puede que ya no tenga el cartel de favorito, pero sí la experiencia de saber ganar cuando nadie lo espera.
El EuroBasket 2025 promete nivel, estrellas y rivalidades al máximo. Y en medio de ese escenario, España buscará demostrar una vez más que su historia y su carácter colectivo todavía pesan más que cualquier pronóstico.