Madrid vuelve a rugir: la Fórmula E devuelve el gran motor al circuito del Jarama
El triunfo de Da Costa y el noveno puesto de Pepe Martí simbolizan el regreso del automovilismo internacional a la capital, como antesala del esperado Gran Premio de Fórmula 1 en IFEMA, el próximo septiembre
La salida del Gran Premio de Madrid de Fórmula E
Madrid ha vuelto a sonar a motor. El histórico Circuito del Jarama ha acogido este fin de semana el E-Prix de Fórmula E, una cita que simboliza mucho más que una carrera eléctrica: el regreso del automovilismo internacional a una ciudad que durante años fue referencia del calendario mundial.
El triunfo fue para el portugués António Félix da Costa, al volante de Jaguar, tras una carrera estratégica marcada por la gestión energética y la emoción hasta las últimas vueltas. El español Pepe Martí firmó una destacada novena posición ante su público, protagonizando incluso momentos en los que ocupó provisionalmente que hicieron vibrar a la entregada grada del Jarama.
Pero más allá del resultado deportivo, la jornada dejó una sensación compartida entre aficionados y protagonistas: el automovilismo internacional ha vuelto a Madrid. Y lo ha hecho en un escenario cargado de historia, donde la Fórmula 1 disputó su última carrera en 1981, cerrando una etapa legendaria del motor en la capital.
SM Felipe VI, en el acto institucional antes de la salida del E-Prix de Madrid
El evento contó con la presencia del Rey Felipe VI, reflejo de la relevancia institucional que ha adquirido el regreso del gran motor a Madrid. También asistió la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, firme defensora de convertir la región en uno de los polos europeos del deporte del motor.
El ambiente en el paddock recordó a las grandes citas del pasado, con presencia de rostros conocidos del mundo empresarial, deportivo y social, entre otros Carlos Sainz padre, Dani Ceballos. Thibaut Courtois, Roberto Carlos, David Bisbal y Omar Montes, confirmando el atractivo que sigue generando el automovilismo incluso en su nueva era eléctrica.