Si esto no es caos... ¿qué lo es?
No encontrará beneficio el Real Madrid en normalizar lo intolerable. La enfermedad no se va sin tratamiento, el sucio no se va sin limpiar.

La pelea Mbappé-Arbeloa enrarece aun más el ambiente
Si en algo insistió incansablemente Florentino Pérez esta semana fue en negar la actualidad del Real Madrid. "Hay una confabulación periodística para decir que el club es un caos", dijo. No pasaron ni dos días desde esas declaraciones y Mbappé y Arbeloa le han puesto considerablemente más difícil al presidente el desmentir que la tensión en el equipo se corta con cuchillo.
"Crear un escenario de caos, cuando somos líderes en todo. ¿Los otros clubes qué tendrían que hacer? ¿Suicidarse?", opinó también el presidente. Pero mal haría el Real Madrid en medirse con la misma vara que el resto de clubes. Porque el Real Madrid, como bien ha comentado el presidente, es definitivamente más grande que el resto. Eso sería conformarse. Y no seré yo quien le explique al presidente más exitoso de la historia del deporte cuál es la fórmula para el triunfo, pero sí considero que ese discurso no corresponde con el Florentino -y el Real Madrid- que ha conquistado el mundo.
Claro que en el Madrid hay caos. En nada conviene al club negar la evidencia. No será el primero ni el último equipo en convivir con la crisis, y puede que ésta no dure más que meses, pero ciertamente la temporada 2025/26 está terminando con un Real Madrid sumido en la oscuridad, en cuanto al primer equipo y al plano deportivo respecta.
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El incendio desatado por Mbappé en zona mixta lo confirma. Que se peleen públicamente y en simultáneo la estrella del equipo y el entrenador no es normal. Como tampoco es normal que dos jugadores se peleen en días consecutivos, uno termine en el hospital y el club los multe a ambos con medio millón de euros por cabeza.
No encontrará beneficio el Real Madrid en normalizar lo intolerable. La enfermedad no se va sin tratamiento, el sucio no se va sin limpiar. La temporada se torció, el vestuario se quebró y el proyecto se ha visto trastocado. El ambiente actual es insostenible y la situación pide a gritos decisiones contundentes.