Grupo D | Turquía 0 - Paraguay 1
La 'Ley Vinicius' entra en acción: Paraguay sobrevive ante la regla más ridícula
Miguel Almirón vio la roja directa antes del descanso por hablarle a un rival con la boca tapada; el primer afectado por la nueva norma de la FIFA. Aun así, Paraguay resistió y confirmó la desastrosa eliminación de Turquía.

El arbitraje, gran protagonista
Se usa a menudo la frase meme de "murió el fútbol". Esta vez quizás sea un poco más real. Y es que el Turquía-Paraguay que acompañó el amanecer del sábado en España dejó un momento histórico y poco honroso. Por primera vez en la historia, un futbolista fue expulsado por taparse la boca al hablar.
El partido era muy tenso, lleno de empujones, choques y discusiones entre turcos y paraguayos. En uno de esos cruces, en los minutos finales del primer tiempo, tras una falta sobre un jugador guaraní, el árbitro principal tardó más de lo habitual en reanudar el juego. Después se entendería que el VAR había entrado en acción y había llamado al salvadoreño Iván Barton para que se acercara al monitor.
A raíz de un reclamo de Müldür, desde la sala VOR se percataron de que Miguel Almirón se había dirigido al lateral otomano y se tapó la boca al hablarle. Después de ver lo sucedido en el monitor, Barton no dudó en mostrarle al atacante paraguayo una de las rojas directas más polémicas de la historia del fútbol.
Es la primera vez que entra en acción la conocida como 'Ley Vinicius' o 'Ley Prestianni'. Como consecuencia de los presuntos insultos racistas del argentino Gianluca Prestianni a Vinicius en la pasada Champions League, se impuso como regla que todo jugador que se tapara la boca sería inmediatamente expulsado. En este caso, Müldür ni siquiera se quejó de insultos o palabras ofensivas, sino que, al ver a Almirón, se adhirió a la nueva regla para dejar al rival con un hombre menos.
El ejército de resistencia guaraní
Razón no le faltó a Gustavo Alfaro al definirse en su libro como un "cazador de utopías imposibles". A Paraguay parecía venírsele la noche con la roja a Almirón. Se quedaban con diez con toda una segunda parte por jugar y teniendo la imperiosa necesidad de sumar de a tres para no verse con mínimas esperanzas de superar la fase de grupos.
Los sudamericanos pudieron mantener el excelso nivel defensivo de la primera parte y, sumado a una Turquía sumamente decepcionante, casi transitaron el partido sin mayores inquietudes. No obstante, en los minutos finales los turcos comenzaron a encontrar espacios y entonces el portero, Orlando Gill, se hizo enorme con paradas que su país difícilmente olvidará.
Le bastó a Paraguay con un golazo de Galarza desde fuera del área pocos segundos después del pitido inicial. Tras la expulsión de Almirón, los ataques se redujeron a las pocas escapadas que pudo conseguir Enciso a campo abierto y, aunque estuvo cerca, el delantero no pudo capitalizar ante una siempre blanda defensa constantinopolitana.
Paraguay suma así sus primeros tres puntos de la Copa del Mundo y deberá sumar al menos un punto en la última jornada, contra Australia, para meterse en la siguiente ronda. Por su parte, Turquía confirma su eliminación antes incluso de marcar su primer gol en el torneo. Con cero puntos, -3 de diferencia de gol y desventaja en el desempate olímpico, se despiden como una de las grandes decepciones mundialistas.