El dato que devuelve la ilusión a Alonso: el Aston Martin recorta dos puntos frente a la cabeza
El AMR26 da en Hungría su primer paso serio hacia delante, mejora notablemente su distancia respecto a la pole y ofrece al asturiano una base sobre la que construir tras un inicio de temporada desastroso.
(Foto de ARCHIVO) Fernando Alonso, Gran Premio de Hungría Europa Press/Contacto/David Balogh 24/7/2026
Fernando Alonso se marcha al parón veraniego con un resultado discreto, pero con una sensación muy distinta a la de las primeras carreras del año. El asturiano terminó decimocuarto en el Gran Premio de Hungría, aunque el verdadero motivo para la esperanza está en los tiempos del AMR26.
Aston Martin sigue prácticamente hundido en la clasificación de constructores, con un único punto sumado en Mónaco, pero las mejoras introducidas durante las últimas semanas comienzan a ofrecer resultados. El equipo llevó hasta 16 novedades técnicas registradas ante la FIA, dando forma a una suerte de versión B de un monoplaza que había nacido con enormes carencias.
El coche adolecía de falta de carga aerodinámica y sufría además un importante déficit de potencia respecto a sus rivales. Alonso llegó a asegurar que necesitaban recuperar «infinitas décimas». En Budapest, por primera vez, ese agujero comenzó a reducirse.
De perder un 5,4% a quedarse en el 3,3%
El dato más esperanzador aparece al comparar la distancia respecto al mejor tiempo de clasificación. En Bélgica, Aston Martin terminó a un 5,405% de la pole conseguida por Andrea Kimi Antonelli. En Hungría, esa diferencia cayó hasta el 3,369% respecto al registro de Lando Norris.
La comparación debe tomarse con cautela por las enormes diferencias entre Spa y Budapest, pero confirma que el AMR26 ha dado un paso real hacia delante. Aston Martin nunca había estado esta temporada tan cerca de entrar en la Q3 ni de los equipos que lideran la zona media.
«Vamos con seis meses de retraso. Ahora tenemos que ganar la carrera de actualizaciones», reconoció Alonso tras comprobar que las nuevas piezas funcionaban.
El piloto español todavía considera que el equipo está lejos de donde debería, pero ya dispone de una base más fiable para seguir desarrollando el coche. Incluso algunos rivales han comenzado a fijarse en el progreso de Aston Martin. Alex Albon llegó a admitir por radio que envidiaba sus mejoras.
Mejor ritmo y menos degradación
El avance también se dejó notar durante la carrera. El Aston Martin gestionó mejor los neumáticos y evitó el desplome habitual de las primeras pruebas del año, cuando Alonso ganaba posiciones en la salida para perderlas después por falta de ritmo.
En Hungría pudo mantenerse cerca de monoplazas que semanas atrás le aventajaban ampliamente. El chasis comienza a responder y el equipo ya es capaz de medir con mayor precisión cuánto rendimiento necesita recuperar con las próximas actualizaciones.
El gran problema continúa siendo el motor Honda. Desde el fabricante japonés, sin embargo, también transmiten optimismo. Su ingeniero jefe en pista, Shintaro Orihara, ha asegurado que la futura evolución de la unidad de potencia permitirá «ganar tiempo por vuelta».
El plan de Aston Martin pasa ahora por introducir nuevas piezas y mejoras de motor en Países Bajos, antes de preparar otro paquete que podría llegar entre Monza y Bakú.
Alonso sigue lejos de luchar por los puestos importantes, pero Hungría deja por primera vez un dato para creer. El AMR26 continúa en la parte trasera de la parrilla, aunque ya no parece un coche condenado. La remontada será larga, pero Aston Martin ha empezado, al menos, a encontrar el camino.