FÚTBOL
Martín Presa desafía a la Comunidad de Madrid y bloquea el inicio de las obras en Vallecas
El presidente del Rayo impide la entrada de los técnicos enviados por el Gobierno regional para iniciar las obras urgentes en su estadio mientras crece el malestar entre la afición y aparecen nuevas pintadas contra su gestión

El estadio del Rayo sigue en el centro de la polémica
La guerra abierta entre Raúl Martín Presa y la Comunidad de Madrid ha subido este miércoles un nuevo peldaño. Apenas veinticuatro horas después de que el Ejecutivo regional anunciara la retirada de la concesión administrativa del estadio de Vallecas por las graves deficiencias detectadas en una auditoría, el presidente del Rayo ha impedido el acceso de los técnicos encargados de iniciar las obras urgentes en el recinto.
A las nueve de la mañana ya esperaban junto a las puertas del estadio operarios de jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación para comenzar unos trabajos que la Comunidad considera inaplazables. Sin embargo, el personal no pudo acceder a las instalaciones. Según fuentes de la Consejería de Cultura, Deportes y Turismo, el club presentó un escrito solicitando información que ya figuraba en el expediente remitido previamente al Rayo, un movimiento que el Gobierno regional interpreta como una nueva maniobra dilatoria para retrasar el inicio de las obras.
Mientras el acceso al estadio permanecía bloqueado, parte de los técnicos sí pudieron trabajar en el edificio anexo utilizado por distintas federaciones deportivas, aunque el grueso de la actuación prevista quedó paralizado. La intención de la Comunidad sigue siendo ejecutar unas reformas que podrían prolongarse entre dos y seis meses y que obligarán al conjunto franjirrojo a comenzar la temporada lejos de Vallecas. Butarque continúa siendo la opción con más posibilidades, aunque todavía no existe confirmación oficial.
El pulso institucional coincide además con un creciente malestar en el barrio. Durante la mañana aparecieron nuevas pintadas en los alrededores del estadio con mensajes como "Presa, vete ya", "El Rayo es nuestro", "Fuera de Vallecas" o "Presa, inhabilitación", reflejo de una tensión que lleva años instalada entre una parte importante de la afición y el máximo accionista de la entidad de la popular barriada madrileña.
Ese distanciamiento no es nuevo. Medios de referencia del entorno rayista como Unión Rayo han venido recogiendo durante los últimos meses el debate sobre el futuro del estadio y las declaraciones de Martín Presa defendiendo la construcción de un nuevo campo de propiedad privada, con capacidad cercana a los 30.000 espectadores, frente a la reforma integral de Vallecas impulsada por la Comunidad. "No queremos que la Comunidad nos haga el estadio", llegó a afirmar el presidente franjirrojo al explicar su proyecto de futuro.
Mientras tanto, la campaña de renovación de abonos continúa adelante. Las taquillas abrieron con normalidad y decenas de aficionados acudieron a renovar su carné pese a la incertidumbre. Y mientras, el conflicto amenaza con enquistarse. La Comunidad mantiene que las deficiencias detectadas afectan a la seguridad y a la salubridad del recinto. Martín Presa ha optado por elevar el enfrentamiento. Entre ambos queda Vallecas, un estadio histórico que, a pocas semanas del inicio de LaLiga, sigue cerrado y convertido en el escenario de una batalla institucional de final incierto.