GOLF
Rahm planta a Arabia Saudí: dejará LIV para poder jugar la Ryder Cup
El circuito rebelde teme la marcha de la gran estrella española al final de temporada mientras busca nuevos inversores tras retirar Riad la financiación y afronta un futuro cada vez más incierto

Jon Rahm, jugando en el Trump National Golf Club de Nueva York
LIV Golf comienza a resignarse a perder al hombre por el que rompió su última hucha. Jon Rahm medita abandonar el circuito al término de esta temporada y tomaría una decisión definitiva durante las próximas semanas, según una información de The Telegraph. El español todavía no lo ha confirmado. Dentro del campeonato rebelde, sin embargo, empiezan a preparar el duelo.
La razón tiene nombre propio: la Ryder Cup. Rahm no está dispuesto a poner en peligro su presencia con Europa ni a convertir cada clasificación en una carrera de obstáculos administrativos, sanciones y recursos. Para seguir vistiendo de azul necesita conservar su vínculo con el DP World Tour, cumplir sus exigencias y regresar a un calendario compatible con el sistema de selección. LIV le ofreció una montaña de dinero. La Ryder le ofrece algo que no figura en ningún contrato.
Fuentes de la organización admiten estar “casi resignadas” a su marcha. El DP World Tour ya habría sido alertado de sus intenciones y espera contar mucho más con él durante 2027. Demasiadas señales apuntando hacia el mismo hoyo.
Rahm aterrizó en LIV a finales de 2023 con un contrato valorado en torno a los 280 millones de euros. Era el golpe destinado a cambiar el equilibrio del golf mundial: un ganador del Masters y del US Open, todavía en plenitud, abandonando el circuito tradicional para encabezar el desembarco saudí.
Tres años después, la fiesta tiene menos luces. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí retirará su financiación al finalizar 2026 y LIV busca capital privado para mantenerse a flote. La competición prepara un calendario reducido, premios más modestos y ha cancelado su campeonato final por equipos. El dinero ya no cae del cielo del desierto con la misma alegría.
Una factura de nueve cifras
La salida no resultaría sencilla. Rahm aún tendría pendiente de cobrar una cantidad de nueve cifras correspondiente a su contrato y deberá negociar su desvinculación. LIV perdería, además, a su vigente campeón. El vizcaíno acaba de conquistar por tercera temporada consecutiva la clasificación individual y continúa siendo uno de sus escasos nombres con verdadero peso mundial.
Su regreso al golf tradicional también despejaría el camino hacia la Ryder Cup de 2027. Rahm acordó recientemente pagar alrededor de 2,5 millones de euros en sanciones y disputar cinco torneos del DP World Tour para recuperar su elegibilidad. La puerta europea vuelve a estar abierta. Falta saber si él cruza definitivamente el umbral.
La posible vuelta al PGA Tour exigiría todavía más acuerdos, pero el movimiento tendría una dimensión que supera al propio jugador. Brooks Koepka y Patrick Reed ya abandonaron LIV. Si también se marcha Rahm, el proyecto perderá al fichaje que debía convertirlo en alternativa y terminará convertido en síntoma.
Arabia Saudí compró su firma, pero no ha conseguido comprarle todas las prioridades. Rahm sabe que para seguir siendo una pieza central de Europa necesita salir del aislamiento de LIV y volver al golf que reparte puntos, prestigio y billetes para la Ryder Cup. El cheque fue gigantesco. La camiseta europea, por lo visto, pesa más.