LaLiga
Ante Budimir, el supergoleador de Osasuna que sigue pasando inadvertido
El delantero croata, con una infancia marcada por la guerra y un éxito tardío, ha anotado su nombre entre los mejores goleadores de los últimos tiempos en el fútbol español.

Budimir, entre los mejores de LaLiga
Ante Budimir, siempre Ante Budimir. Entre los grandes nombres que han ambientado el fútbol español durante la última década, el delantero del Osasuna tiene un espacio especial. A sus 35 años, el croata encara su octava temporada en LaLiga con la misión de seguir imponiendo cifras históricas.
La del ariete es una de las historias más especiales de la categoría dorada del fútbol nacional. Llegó para jugar en Segunda y no solo ha conseguido hacer carrera en Primera, sino que ha estampado su nombre entre los mejores goleadores de la última era. Su capacidad de cara a portería solo está a la altura de algunos de los mejores futbolistas que han pasado por la competición.
El pasado lunes contra el Getafe aprovechó un penalti para darle a su Osasuna la victoria por la mínima. Suma ya dos goles en tres partidos disputados esta campaña y sigue inflando sus números históricos. El croata es ni más ni menos que el máximo goleador de LaLiga desde su llegad a la competición (96), por encima de un tal Karim Benzema (90); y también es quien de más goles presume desde su fichaje por el Osasuna (83) luego de que superara en la lista a Robert Lewandowski con su tanto frente al Getafe.
Eso sí, cabe destacar que en ambas comparaciones es Budimir quien se ve beneficiado, pues sus rivales estuvieron activos durante menos tiempo de ese lapso. En el caso de Benzema, éste se alejó del balompié europeo para probar suerte en Arabia; el lunes, tanto Al Hilal como el jugador confirmaron el divorcio, por lo que la leyenda del Real Madrid ahora busca nuevo destino como agente libre.
Una vida marcada por la guerra
La infancia de Budimir, como la de muchos niños de su generación en el este de Europa, fue dura. Aunque nació en Bosnia, se mudó a Croacia a los pocos meses de haber nacido, y allí padeció los conflictos entre quienes solían conformar la extinta Yugoslavia. `Pero el fuego cruzado no pudo evitar que ese niño de Zagreb se enamorara una pelota. "Mi madre me llevó con 7 años (a jugar fútbol). Desde entonces empecé a jugar", dijo Budimir en una entrevista con La Vanguardia.
"Durante la guerra eras consciente de que estabas viviendo un periodo muy difícil y complicado, y que tenías que superarlo buscando soluciones y sufriendo. Creo que con nuestra mentalidad eso se traslada al fútbol, donde también tienes que sufrir y tienes que aguantar para pasar obstáculos. Seguro que haber vivido una guerra nos ayuda a superar todas esas cosas en el campo", dice el delantero sobre cómo la guerra forjó su carácter.
Puede que esa resiliencia haya sido la que lo llevó a, después de tantas idas y venidas por Europa, asentarse en España como un referente. Arribó a Segunda, ayudó al Mallorca a subir y, tras el descenso de los isleños una temporada después, apareció el Osasuna. Pocas veces un futbolista deja una huella tan grande llegando en el tramo final de su carrera, pero Budimir lleva ya seis años inolvidables en El Sadar.