Gana un HYROX tras hacerse caca encima: el asqueroso problema para los demás
La australiana Joanna Wietrzyk siguió corriendo y haciendo ejercicios con restos fecales visibles mientras otros participantes utilizaban después las mismas zonas y aparatos: no había protocolo para un accidente de esa magnitud

Joanna Wietrzyk tuvo una incontinencia fecal... y dejó el regalito para sus competidores
Hay cosas que pueden ocurrirle a cualquiera practicando deporte. Una pájara, un vómito, una lesión y, por desagradable que resulte, hasta hacerse caca encima. Lo extraordinario empieza después: cuando el deportista continúa compitiendo, utiliza instalaciones compartidas, gana la prueba y quienes vienen detrás tuvieron que pasar exactamente por el mismo sitio y compartir el material. Da hasta asquito escribirlo.
Eso es lo sucedido en el HYROX de Pekín con Joanna Wietrzyk. La australiana sufrió una incontinencia intestinal durante la competición, pero decidió continuar con restos visibles en sus piernas y completar ejercicios como los burpee broad jumps, además del resto de estaciones. Terminó ganando la categoría Pro femenina.
Y Wietrzyk no es precisamente una aficionada empeñada en terminar su primer HYROX. Es una de las grandes estrellas mundiales de la disciplina y plusmarquista mundial.
Escupir sí está prohibido. Hacerse caca encima, no
Ahí aparece el verdadero problema. HYROX combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios y los competidores utilizan zonas y equipamientos comunes. Las imágenes difundidas desde Pekín mostraron a Wietrzyk continuando mientras la contaminación alcanzaba partes del recorrido. Algunos testimonios publicados incluso hablan de participantes que pisaron restos y sufrieron resbalones.
Y resulta difícil no detenerse en una evidente laguna reglamentaria. Las normas de HYROX contemplan penalizaciones o descalificación por tirar basura, escupir o sonarse la nariz sobre el recorrido. Para una situación bastante más extrema, sencillamente no existía un protocolo específico. La propia organización ha reconocido ahora que modificará las reglas porque nadie había previsto un incidente semejante. Pero el resto de competidores ya se han comido un regalito no esperado.
No es la primera vez que una estrella del deporte se hace caca encima en plena competición. Gary Lineker sufrió el mismo percance jugando con Inglaterra ante Irlanda en el Mundial de Italia 1990. El delantero inglés, sin embargo, reaccionó de una manera bastante diferente: se sentó sobre el césped mojado e intentó limpiarse discretamente arrastrándose sobre la hierba. Años después reconocería lo que había sucedido. El accidente era inevitable; dejar el problema para quienes venían detrás, no.